Comienzan los alegatos de los acusados

El comisario inspector retirado de la Policía Federal y ex jefe de la Brigada de Superintendencia de Seguridad Federal (SSF), Carlos Gallone, será el primer acusado por la Masacre de Fátima que presentará su alegato ante el Tribunal Oral Federal Nº 5. La presentación de Gallone comenzará mañana, a las 10.30. El miércoles será el el turno de Juan Carlos Lapuyole y el jueves alegará Miguel Ángel Timarchi. 

Hace dos semanas se conoció el alegato del fiscal y de la querella, a cargo del CELS. Ambos coincidieron en responsabilizar a los tres acusados por las privaciones ilegales de la libertad y homicidios doblemente agravados de las treinta víctimas de los hechos ocurridos el 20 de agosto de 1976 y pidieron que los tres sean condenados a prisión perpetua.  

La semana próxima se realizarán las réplicas de los alegatos y la sentencia del Tribunal se conocería a mediados de julio.

El fiscal pidió que sean condenados a perpetua los tres ex policías imputados

El fiscal de la Unidad de Asistencia en Causas por Violaciones a los Derechos Humanos, Félix Crous, presentó hoy su alegato ante el TOF Nº 5 y pidió que se condene a prisión perpetua a los imputados en la causa por la Masacre de Fátima.

Crous responsabilizó a los tres ex miembros de la Policía Federal, Miguel Timarchi, Carlos Gallone y Juan Lapuyole por las privaciones ilegales de la libertad y homicidios doblemente agravados de las treinta víctimas de los hechos ocurridos el 20 de agosto de 1976.

El alegato del fiscal duró casi cuatro horas y sintetizó distintos testimonios que ratifican los episodios ocurridos durante el cautiverio de las víctimas en el centro clandestino de detención que funcionaba en la Superintendencia de Seguridad Federal y su posterior traslado a Fátima, donde fueron fusiladas y sus cuerpos dinamitados.

A partir de esta exposición, Crous consideró que existe un “cuadro probatorio irrefutable” respecto de la responsabilidad de los acusados y remarcó el valor de los testimonios que permitieron conocer el funcionamiento del centro clandestino de detención ubicado en el tercer piso de la ex Coordinación Federal.

“No hubo persona que haya estado en ese infierno que no hubiese sido sometida a torturas, violaciones, vejaciones y condiciones de vida inhumanas e indignas”, detalló el fiscal.

Tras el alegato de hoy, el Tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo martes 24 de junio para escuchar el alegato de la defensa de Gallone, en tanto el miércoles 25 y el jueves 26 serán los turnos de Lapuyole y Timarchi, respectivamente.

El CELS presentó su alegato y pidió prisión perpetua para los tres ex policías federales acusados

Los abogados querellantes del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Carolina Varsky y Santiago Felgueras, ratificaron su acusación contra los tres ex policías federales imputados en la causa por la Masacre de Fátima y pidieron una pena de prisión perpetua.

El CELS presentó hoy sus alegatos ante el Tribunal Oral Federal Nº 5. Durante casi dos horas, Varsky y Felgueras relataron los hechos ocurridos en la noche del 19 al 20 de agosto de 1976, cuando treinta personas que se encontraban detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionaba en la Superintendencia de Seguridad Federal fueron trasladadas hacia la localidad de Fátima, donde fueron ejecutadas y sus cuerpos dinamitados.

El CELS acusó a Juan Carlos Lapuyole, Carlos Gallone y Miguel Ángel Timarchi como autores penalmente responsables de los delitos de “privación ilegal de la libertad agravada” y “homicidio doblemente agravado”, en treinta oportunidades.

Entre las pruebas citadas por la querella resultaron fundamentales las declaraciones brindadas a lo largo de este juicio por los familiares de las víctimas y los sobrevivientes del centro clandestino de detención que funcionó en la Superintendencia, así como, el documento “Autocrítica policial”; el primer testimonio que menciona a los imputados Gallone y Lapuyole. Se trata de la declaración que brindó el inspector de la Policía Federal Rodolfo Peregrino Fernández -ayudante del ministro del Interior de la dictadura, general Albano Harguindeguy desde el golpe del 24 de marzo de 1976 hasta enero del ’77- ante la CADHU en 1983.

Otro dato mencionado por la querella y que involucra directamente a Timarchi fue la referencia al libro del corresponsal del Washington Post, John Dinges, en el que da cuenta de la actividad de Timarchi en el marco del terrorismo de Estado y su participación en el crimen de los uruguayos Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz ocurrida en el año 1976. La información revelada por Dinges, fue también publicada en el diario Clarín por el periodista Daniel Santoro, en el año 2004.

En el alegato de los abogados querellantes también se destacó el testimonio brindado por el ex policía Armando Luchina, quien señaló, entre otros, a los tres imputados como partícipes de la Masacre de Fátima. Luchina recordó a Lapuyole entre los jefes de Superintendencia, y se refirió a Gallone y Timarchi como responsables de las brigadas que secuestraban personas, las llevaban al centro clandestino y también las sacaban de allí con destino desconocido.

Para el jueves 12 está previsto el alegato del fiscal, Félix Crous. Los días 24, 25 y 26 de junio será el turno de los defensores y luego se realizarán las réplicas y dúplicas. La sentencia se conocería en la segunda semana de julio.

Comienzan los alegatos

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) presentará mañana a partir de las 10.00 hs. su alegato ante el Tribunal Oral Federal Nº 5. La audiencia es pública y se realizará en el subsuelo de los Tribunales de Comodoro Py 2002.

Para ingresar es necesario acreditarse previamente el mismo día, con DNI, en la secretaría del TOF Nº 5 que se encuentra en el sexto piso.

En la última audiencia, un sobreviviente de la Superintendencia habló de la noche de la masacre

Francisco Loguercio, un ex detenido desaparecido de la Superintendencia de Seguridad Federal, fue el único testigo que declaró hoy ante el TOF Nº 5 en el marco de la última audiencia por la masacre de Fátima. Loguercio relató cómo fue la selección de las víctimas de la masacre.

El testigo, que había sido trasladado al centro clandestino de la Superintendencia apenas una semana antes, contó que la noche de la masacre uno de los guardias lo obligó a ponerse de pie sacudiéndolo por la ropa y preguntándole a gritos su nombre y apellido. Cuando Loguercio respondió, el policía lo devolvió de un empujón al suelo. Su compañero, “un chico entrerriano”, no tuvo la misma suerte: los guardias lo llevaron. Loguercio volvió a verlo un rato después. El secuestrado apenas mantenía el equilibrio y los policías obligaron a Loguercio a darle su ropa y sus zapatos. En ese intercambio, su compañero le contó lo que había pasado: “Me inyectaron”, le dijo. Poco después volvieron a llevarlo y Loguercio ya no volvió a verlo.

El testigo reveló además cómo fue el episodio del diario, al que durante este juicio también se refirieron otros ex secuestrados de la Superintendencia. Loguercio explicó que al otro día de la masacre un secuestrado pidió “un papel para ir al baño” y los guardias le entregaron un hoja de papel de diario en la que figuraba la noticia del hallazgo de los cuerpos en Fátima. Los secuestrados no tardaron en comprender que todo coincidía: “Empezamos a contar quiénes estaban y a quiénes se habían llevado y calculamos que serían unas 30 personas”, detalló Loguercio.

El testigo refirió además que en la Superintendencia fue torturado “tres o cuatro veces”, durante la primera semana que pasó allí antes de la masacre. Luego recordó que las torturas fueron más espaciadas, pero aclaró: “La palabra infierno no alcanza para ilustrar toda la situación”.

Con el testimonio de hoy se cerró la última audiencia del juicio oral por la masacre de Fátima. El próximo martes 10 de junio la querella presentará su alegato.

Entre los imputados en esta causa se encuentran los oficiales de la Policía Federal Carlos Gallone, Juan Carlos Lapuyole y Miguel Angel Timarchi, quienes están acusados por los asesinatos de 30 personas, cometidos el 20 de agosto de 1976. Permanece prófugo el oficial Luis Alberto Martínez y falleció impune el comisario Carlos Vicente Marcote.