Última audiencia del año

El 29 de diciembre, fue citada a declarar Ida María Drei, testigo del secuestro de Fernando Brodsky y Juan Carlos Chiaravalle. La testigo manifestó no acordarse de nada y la solicitud de la fiscalía de exhibirle su declaración prestada en la comisaría de la zona fue rechazada por el tribunal a pedido de la defensa.

Durante la feria judicial, habrá audiencias en la causa ESMA el 13 y el 27 de enero de 2011.

Testigos de la defensa

El 23 de diciembre declararon dos testigos citados por la defensa.

El primer testigo, Horacio Rafael Marquez, fue citado por la defensa de Capdevilla. En el año 1979, el testigo oficiaba como médico dentro de la ESMA. Marquez declaró bajo juramento sobre el funcionamiento de la enfermería de la ESMA. Asimismo dijo que el casino de oficiales era de acceso restringido.

Por otra parte, el testigo Daniel Omar Cavallieri, declaró haber conocido a Juan Carlos Rolón en la Escuela naval en 1977.

Las audiencias siguen el 29 de diciembre a las 9.30.

Última audiencia del 2010

Por Gonzalo Torres, desde Resistencia.

En el último día de audiencia del 2010 de la causa que investiga la Masacre de Margarita Belén se realizó un careo por tandas. El primero se dio entre el ministro de Educación Francisco Romero y el ex soldado Alfredo Maidana. Luego se enfrentaron Maidana y la profesora María del Carmen McDonald. El careo se realizó a pedido de la defensa, después de las contradicciones que se dieron entre los testimonios de Alfredo Maidana y la dupla Francisco Romero – María del Carmen McDonald en debates anteriores del proceso.

Romero manifestó que en el año 2003 la profesora McDonald le presentó a un ex conscripto de apellido Maidana que buscaba asesoramiento para escribir un libro sobre su época de soldado perteneciente al Regimiento de la Liguria, en 1976. El escrito incluía un capítulo sobre la Masacre de Margarita Belén. Romero acercó grabaciones de un par de encuentros de trabajo. La profesora McDonald no solo confirmó los dichos de Romero, también entregó una agenda en la que registraba las tareas desarrolladas conjuntamente. Durante su testimonio Maidana dijo que el libro era una ficción y que lo que se grabó fue la lectura de textos que le pasaba Romero.

El careo se realizó de la siguiente manera: la pareja de testigos (Romero – Maidana primero y McDonald – Maidana después) se sentaba de frente al tribunal. Luego, la jueza Yunes leía una lista con las contradicciones más sobresalientes de los testimonios, para que los testigos ratificaran o rectificaran sus dichos. En todos los casos en los que la contradicción persistía (la mayoría) el tribunal habilitaba un dialogo entre los declarantes a fin de aclarar la cuestión. Los tres testigos siempre mantuvieron la calma y se trataron con respeto, pese a que manifestaron cosas diametralmente opuestas.

Después del careo, el fiscal Carlos Amad afirmó: “Hemos escuchado cosas absurdas porque Maidana miente descaradamente y cambia la versión de los hechos segundo a segundo”. En razón de sus contradicciones Amad solicitó que se procese al ex soldado por falso testimonio. El fiscal prosiguió su acusación: “Maidana nombra a todos los jerarcas del terrorismo de Estado, cuyos nombres son conocidos por todos, pero también nombra a personal subalternos y otros detalles solo conocidos por alguien desde adentro. De las grabaciones surge que Maidana miente: se escucha un relato espontáneo por los modos de hablar y las muletillas. No se siente que lea”.

Después de un cuarto intermedio de diez minutos, el tribunal comunicó su decisión de “posponer un pronunciamiento con el fin de resguardar la imparcialidad del proceso” y diferir la resolución solicitada para el momento de las sentencias.

Las audiencias continuarán el 9 de febrero.

“Nosotros solos abandonados acá somos mas fuertes que ustedes”

Hoy declaró Luis Alberto Vázquez sobre su secuestro y cautiverio en la ESMA. Luis fue secuestrado el 9 de octubre de 1976 y llevado a la ESMA donde permaneció detenido hasta el 22 de octubre del mismo año. Tenía 20 años al momento del secuestro.

El testigo contó haber sido interrogado con picana eléctrica en tres oportunidades y explicó los roles que tenía cada interrogador. Sobre su tiempo en cautiverio el testigo explicó: “Me dediqué a pensar cosas, a pasar revista de todos mis familiares, amigos. Proceso mental para proteger mi vida y estar ahí”. También sostuvo que “hubo detenidos que si tenían relación con ellos, se hablaban, se agredían, vi gente muy maltratada y herida”, y agregó:” Vi gente con mucha entereza ahí adentro que decía cosas para ayudar a sobrellevar el lugar: ‘nosotros solos abandonados acá somos mas fuertes que ustedes’ me daba fuerza.”

“Además de interrogatorio, tuve un intento de fusilamiento. Nos sacaron al exterior y dijeron que pidamos último deseo. Yo pedí un cigarrillo. Nos quedamos ahí esperando un balazo y no paso nada”, contó Vázquez.

El testigo Vázquez vive en España desde aproximadamente 20 años y no ha vuelto a la ESMA nunca. Respecto a su participación como testigo en esta causa explicó que en un comienzo tuvo dudas y que se se sintió violentado por la situación. Pero luego de analizarlo decidió presentarse a declarar: “Luego lo pensé y sentí que tenía que presentarme porque si bien mi caso es un caso con un final feliz, mucha gente ahí pasaron cosas muy mal. Si hay que hacer justicia, mi alegato puede ser útil”.

El padre de Luis Vázquez también declaró ese mismo día sobre el secuestro de su hijo.

Por último el escribano Luis Orlando García explicó “Yo no certifique firmas, no legalicé ningún acto. Lo único que hice es certificar la fotocopia con el original.” Respecto del “compromiso solemne por la pacificación y reconciliación nacional sustentadas en la justicia social y la autocrítica nacional”.

Las audiencias siguen mañana 23 de diciembre a las 10hs.

Audiencia 81º – Condena a 16 imputados por crímenes de lesa humanidad

El martes 21 de diciembre el Tribunal Oral Federal nº 2 condenó a Juan Carlos Avena, Oscar Augusto Isidoro Rolón, Luis Juan Donocik, Eduardo Emilio Kalinec, Eufemio Jorge Uballes, Raúl González, Julio Héctor Simón, Samuel Miara, Eugenio Pereyra Apestegui, Guillermo Víctor Cardozo, Roberto Antonio Rosa y Enrique José Del Pino; a prisión perpetua por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el CCD Atlético-Banco-Olimpo. En tanto, Raúl Antonio Guglielminetti, Ricardo Taddei, Carlos Alberto Roque Tepedino y Mario Alberto Gómez Arenas fueron condenados a 25 años de prisión, por los mismos hechos los dos primeros y por la masacre de la calle Belén los dos últimos. El imputado Juan Carlos Falcón fue absuelto.

Por la mañana, el tribunal le dio la posibilidad a Tepedino y Gómez Arena de decir unas últimas palabras y ambos optaron por guardar silencio.

La lectura de los fundamentos de la sentencia está prevista para el martes 22 de marzo de 2011.

“La masacre de Margarita Belén fue un crimen de lesa humanidad”

Por Gonzalo Torres, desde Resistencia

La jornada número 43 de la causa tuvo dos testigos: el agricultor Alfredo Pegoraro, que dijo no saber nada en absoluto de los hechos que se investigan, y -por video conferencia- Adolfo Pérez Esquivel, ex detenido político y Premio Nobel de la Paz (1985), quien en un sólido discurso describió los orígenes y modus operandi del terrorismo de Estado.

En la audiencia se discutió la pertinencia o no de ciertos testigos y la posibilidad de que algunas convocatorias escondan motivos dilatorios de la causa. La validez de algunas preguntas de la defensa a Pérez Esquivel también fueron cuestionadas. Hacia el final de la jornada la disputa fue protagonizada otra vez por un libro. Como si no fuera suficiente con “Los del medio” (el inédito del ex soldado Alfredo Maidana sobre la Masacre) el abogado defensor Carlos Pujol solicitó que se incorpore a la causa “Por amor al odio”, de Manuel Acuña, “quien tiene un hermano desaparecido” se apuró a aclarar el abogado.

Pasadas las 11 de la mañana comenzó la declaración de Pérez Esquivel por videoconferencia. El premio Nobel de la Paz manifestó que la Masacre de Margarita Belén debe ser vista en el contexto de la Doctrina de Seguridad Nacional y su política de control social por exterminio de las organizaciones populares. Esa doctrina estuvo amparada en la complicidad de sectores civiles, empresariales y religiosos, y tuvo como antecedentes más importantes la contrainsurgencia francesa en Argelia y la guerra de Vietnam. “Ese es el marco de los 22 asesinatos. No podemos verlo como un hecho aislado. La Masacre fue un crimen de lesa humanidad” explicó.

La audiencia llegaba a su fin cuando Pujol solicitó la incorporación del libro “Por Amor al Odio” en base a sus “conceptos valederos para la causa”. El abogado propuso a su autor, Carlos Manuel Acuña, como testigo. Acuña es un periodista y escritor que declaró como testigo de la defensa en juicios por crímenes de lesa humanidad en Tucumán. En sus textos y declaraciones ha sostenido que el proceso de juzgamiento desde la sociedad civil al terrorismo de Estado es “un caso de justicia comunitaria realizada por tribunales revolucionarios vindicativos propios de la Unión Soviética”.

“Hay bibliotecas enteras sobre la dictadura. La pertinencia tiene que ver con el objeto de la causa”, objetó Bosch. La jueza Yunes atemperó la cuestión enarbolando la “amplitud del tribunal” y fundamentando su posición en la declaración de los sendos testigos de contexto, como el caso del militar democrático Horacio Ballester, Pérez Esquivel o la periodista francesa Marin Monique Rubin, quien declarará en febrero de 2011.

La causa pasó a cuarto intermedio hasta el 22 de diciembre a las 10 de la mañana con el careo entre el ministro de Educación Francisco Romero y Alfredo Maidana sobre el otro libro de la causa, “Los del Medio”.

“Muerto-vivo”

Hoy declaró, por primera vez en la causa ESMA, Jaime Dri . El ex diputado peronista relató su secuestro en Uruguay, su traslado a la ESMA, su segundo traslado a la quinta de Funés y luego su regreso a la ESMA con la posterior fuga de allí.

En Uruguay, Dri fue secuestrado y llevado a un centro clandestino de detención donde estuvo preso en pésimas condiciones y donde también fue torturado. Su secuestro fue organizado por fuerzas conjuntas uruguayas y argentinas. Luego de unos días fue trasladado a la Argentina en un avión pequeño. La persona que viajaba junto a Dri se negó a darle agua ya que corría riesgo su vida producto de las torturas con electricidad. ” Yo le dije que no se preocupara que en el Río de la Plata iba a tomar mucho agua”, contó el ex diputado.

Al llegar a la ESMA, Dri se enfrentó políticamente con el “Tigre” Acosta quién le habló del proyecto político de Massera. Luego, Dri contó que entraron dos personas que le dijeron que se sacara la capucha. Eran el “Beto” Ahumada , compañero de la Juventud Peronista (JP) , y otro compañero de la JP de Rosario, Maggio. “ Es el primer golpe que recibí, para mi estaba muerto”, explicó Dri, refiriéndose a Ahumada. En ese momento el ex diputado recibió un consejo: “No confíes en nadie”, fue unas de las pocas palabras que recibió de Ahumada. Su compañero rosarino le dio palabras de ánimo y le dijo : “Mirá Jaime, la tortura se aguanta, yo la aguanté”.
A los pocos días llegó la Navidad, “A las 12 de la noche, festejamos navidad y ,aunque parezca mentira, nos dejaron sacar las capuchas”, relató Dri. Él vió llegar a una mujer que sostenía dos bolas de cañón que estaban atadas a unos grilletes. “Me dijeron que esa era “la Gaby”, Norma Arrosito” , contó el testigo de la causa. Arrosito había sido dada por muerta en un enfrentamiento.
Al poco tiempo, Dri fue trasladado a Rosario, por el segundo cuerpo del ejército. En la audiencia contó que compartió cautiverio con el “Trucho” Valenzuela y su mujer embarazada. Dio detalles sobre su permanencia como detenido ilegal en Rosario y también explicó su participación en el juicio sobre los crímenes cometidos en la Quinta de Funés en Rosario.
La fuga estuvo presente a lo largo de todo el relato de Dri. Cuando fue trasladado nuevamente hacia la ESMA él se obsesionó con la posibilidad de fugarse. Mientras tanto, Maggio logró escapar del cautiverio pero fue recapturado y asesinado.

Durante su cautiverio el ex diputado fue obligado a trabajar para sus captores quienes lo obligaron a realizar tareas de dactilografía. En julio de 1978, fue llevado a la frontera con Paraguay para “marcar” compañeros. Fue así que Dri tomó la decisión política de fugarse a pesar de las advertencias de sus captores quienes lo amenazaban con que si se fugaba morirían los demás.. Dri se escapó en Paraguay cuando se peleó en un taxi con el guardia que lo vigilaba mientras iban a comprar cigarrillos. Durante la audiencia explicó detalladamente cómo fue la fuga y el exilio hacia Brasil.

El relato del secuestro y cautiverio de Dri figura en el libro de Miguel Bonasso, titulado “Recuerdo de la muerte”, al cual se refirió varias veces el testigo.

El jueves también declaró Manuel Smirnoff, vecino de Carlos Muñoz al momento de su secuestro, y Alfredo Olivo sobre el compromiso de Alice Domon en Perugorría.

Las audiencias siguen el 22 de diciembre a las 10hs.

Las llaves de Hugo

La única testigo del día fue María Leonor Teso, quien declaró mediante videoconferencia desde México sobre el secuestro de su pareja, Hugo Vaisman, y la persecución de la que fue objeto.

María comenzó su relato con palabras de agradecimiento: “antes que nada yo quería manifestar mi satisfacción, mi alegría de poder estar, de poder participar aunque sea con mi humilde testimonio en este juicio”, indicó y aclaró que “me siento muy orgullosa de que en mi país se estén llevando adelante éstos juicios, que creo que son un ejemplo para muchos otros países”.

Luego relató el secuestro de su marido, Hugo Vaisman, ocurrido la tarde del 14 de agosto de 1978 en la confitería Imperio, en la esquina de Canning (hoy Scalabrini Ortiz) y Corrientes, ciudad de Buenos Aires. Contó que Hugo tenía una cita con un compañero de militancia y que un grupo de personas de civil se lo llevaron. La camioneta con la que Hugo acudió al encuentro nunca más apareció.

Ese mismo día existieron dos operativos más: uno en la casa de sus padres y el otro en la imprenta que trabajaba Hugo, de donde intentaron llevarse las máquinas. Hugo, ya secuestrado, llamó a la casa de sus suegros para avisar que irían a cenar allí. Pocas horas después una patota se hizo presente en la casa haciéndose pasar por amigos de la pareja. Allí estuvieron esperando unas horas a que llegara María, hasta que un llamado telefónico hizo que la patota saliera “corriendo”. Antes de retirarse le advirtieron a la hermana de María “decile a tu hermana que no va a ver más a su marido”. “Y lo cumplieron”, indicó la testigo.

A los quince días del secuestro, la mamá y la hermana de María fueron a ver la casa de la pareja. “Se habían llevado todo”, indicó, “y no habían forzado la puerta”; habían usado las llaves de Hugo. Luego de los procedimientos María no tuvo lugar a donde recurrir, “yo me quedé en la calle literalmente”, dijo, y no pudo contener más las emociones, sus lágrimas expresaban impotencia y dolor. “Pensaba, esperaba que iba a aparecer” indicó.

Finalmente se dirigió a los jueces y dijo que quería “agradecerles que se estén ocupando de hacer justicia, esto debería ser normal pero con la historia que tenemos en la Argentina realmente es una gran alegría para nosotros que esto se esté llevando a cabo”. También hizo un llamado a la conciencia de los acusados: “Si pueden ellos en un acto de humanidad decirnos a los familiares qué han hechos con nuestros seres queridos”.

Testimonios sobre “Los del medio”

por Gonzalo Torres, desde Resistencia.

María del Carmen McDonald, Alfredo Maidana (hijo) y Alfredo Germignani declararon en la causa sobre la elaboración del libro “Los del Medio”, una descripción de la Masacre de Margarita Belén narrada en primera persona.

Toda la jornada giró en torno a la elaboración del libro del ex soldado Maidana. Cada uno aportó los detalles de su participación en sendas entrevistas, tareas de digitalización y corrección sintáctica y gramatical de los manuscritos presentados por el autor. El objetivo de los testimonios era desentrañar qué es verdad y qué ficción del relato de una Masacre que ya cumplió 34 años de impunidad.

La profesora en letras María del Carmen McDonald inauguró la serie de testimonios. Maidana fue a ver a la profesora McDonald el 19 de febrero de 2002, con la intención de encontrar un corrector para un libro sobre sus vivencias como soldado conscripto en los años setenta. En esa época la testigo era coordinadora del Área de Letras de la Subsecretaría de Cultura.

“Me dijo que quería contar su experiencia en el servicio militar y además narrar los hechos de Margarita Belén”, declaró McDonald. Maidana ya contaba con un título – “Los del medio”- y varios borradores, es decir, ya tenía una idea definida de la obra.

En 2003, McDonald pudo reunir a Maidana con Francisco Romero en cuatro ocasiones. “La primera reunión fue informativa, para gestionar la metodología de trabajo”, explicó. En esa oportunidad quedó en evidencia que se trataba de un libro de “investigación histórica de carácter autobiográfico”, tal como quedó registrado en la agenda de la profesora. La hoja fue fotocopiada y entregada al tribunal después de la pesquisa de las partes, sobretodo de un inquisitivo Losito.

Las otras tres reuniones fueron entrevistas. Romero preguntaba y Maidana respondía espontáneamente. “Comienza el relato con un extraño cuento que hablaba de su cumpleaños el 15 de julio y de un enfrentamiento del Ejército con subversivos en el puente Eva Perón, en el límite con Chaco y Formosa”, dijo McDonald. Ahí Maidana relata un tiroteo en el que los contendientes “disparaban al agua, para no herirse”. En una rara escena, el Maidana del relato recibe el saludo y los besos de un guerrillero que iba vestido con boina negra, profusa barba a lo Che Guevara y un pañuelo rojo, según la estereotipada descripción.

McDonald aifrmó que Maidana se emocionó hasta las lágrimas cuando relató los hechos. “Creo que él necesitaba contarlos, necesitaba la palabra para contar esa pesadilla. Pero también sentía orgullo por haber participado en el Ejército”, agregó. La última entrevista fue el 4 de diciembre. Después de esa fecha Maidana no concurrió más a las citas.

Alfredo Maidana Junior fue encargado por su padre de digitalizar una serie de manuscritos y hojas mecanografiadas que “trataban de su pasaje por el servicio militar”. Reconoció que una vez lo acompaño al Centro Cultural Leopoldo Marechal a la búsqueda de un corrector y que hablaron con la profesora McDonald. “El año pasado se reactivó todo esto del libro. Mi padre me presentó a Alfredo Germignani para coordinar con él. Nos vimos dos veces, después trabajábamos vía mail”, explicó.

Maidana hijo le pasaba los archivos digitales y Germignani se los devolvía corregidos para que preparara los diseños de cara a una pronta edición. Por su trabajo como diseñador se le pagó 500 pesos. Nunca supo porqué razón el libro no fue editado. “Estaba el tema del contrato, no se pusieron de acuerdo”, es todo lo que sabe.

El testigo afirmó desconocer quién redactó el prólogo en el que se habla de la Masacre y recordó que había un capitulo sobre “los hechos de Margarita Belén”. Al respecto comentó que su padre nunca habló del tema con él. Sobre el título, reconoció que desde un principio se llamó “Los del medio”. También tenía un subtitulo que decía “vivencias de un soldado – la masacre de Margarita Belén” y que fue, según Maidana hijo, una recomendación de Germignani que Maidana padre desechó. Cuando éste le comunicó su decisión de abortar el libro él dejo de comunicarse con Germignani.

Alfredo Germignani, por su parte, relató la metodología de trabajo junto a Maidana y explicó la “unidad conceptual y de estilo en todos los capítulos del libro” descartando la posibilidad de un capítulo “insertado” al libro de Maidana, que a esta altura ya era un inédito celebre. El testigo contó que conoció a Maidana a principios de 2009, cuando se desempeñaba como jefe de prensa del Instituto de Cultura. Entre abril y junio de ese año tomó contacto con el hijo de Maidana y comenzó a recibir paulatinamente los archivos.