“El Plan Cóndor es la única explicación del traslado de mi madre a Uruguay”

- ¿Podría decirnos la fecha y lugar de nacimiento? –preguntó el presidente del tribunal.

Esa pregunta tan simple, que se hace a todos los testigos de un juicio, no tiene una respuesta cierta para muchas personas. El pasado 29 de octubre, el Tribunal Oral nº 1 escuchó el testimonio de Macarena Gelman, quien relató los hechos que pudo reconstruir a lo largo de los años sobre la desaparición de sus padres Marcelo Gelman y María Claudia García Iruretagoyena, y el secuestro de su tía Nora Gelman. También habló sobre su nacimiento en cautiverio en Uruguay.

Contó que el 24 de agosto de 1976, un grupo de hombres armados ingresaron a la casa en donde vivían sus padres, ubicada en Gorriti 3868 en la ciudad de Buenos Aires. Minutos antes, ese mismo grupo había entrado a la casa de su abuela, Berta Shubaroff, y se habían llevado a su tía Nora y a un amigo de ella, Luis Eduardo Pereda, que se encontraba en el lugar.

19850824 La Voz.tifNota publicada el 24 de agosto de 1985 en La Voz.
Fuente: Archivo institucional del CELS

Si bien su padre había pertenecido a la Unión de Estudiantes Secundarios y su madre aparentemente estaba vinculada a una unidad básica, en ese momento se encontraban alejados de la militancia debido al reciente secuestro de varios de sus compañeros. Tanto Marcelo como María Claudia habían acompañado a los padres de dos amigos –Guillermo Binstock y Norberto Morresi- a recorrer comisarías y otros lugares en donde pudieran encontrarse, así que estaban al tanto de las acciones represivas que se estaban ejecutando.

La coordinación

Marcelo y María Claudia –quien ya tenía siete meses de embarazo- fueron llevados al centro clandestino de detención Automotores Orletti. En ese mismo lugar estaban Nora y su amigo, quienes habían sido secuestrados en el mismo operativo y fueron liberados unos días después. Varios testigos secuestrados en ese mismo lugar han podido reconocer a los padres de Macarena. A través de sus relatos se pudo establecer que Marcelo habría sido “trasladado” a su destino final a mediados de septiembre, mientras que María Claudia habría sido llevada a Uruguay alrededor del 6 o 7 de octubre.

“Mi mamá estaba en un centro clandestino de detención junto a numerosos secuestrados uruguayos y con presencia de fuerzas de seguridad de Uruguay. En ese lugar hubo una coordinación y me parece imposible que se hayan llevado a mi mamá sin que haya participado también esa coordinación del Plan Cóndor”, dijo Macarena.

Gracias a los testimonios de varios sobrevivientes uruguayos que estuvieron en el centro clandestino Automotores Orletti y que fueron llevados luego a su país de origen, se supo que María Claudia permaneció detenida en el Servicio de Informaciones de Defensa (SID). Una noche escucharon a unos militares llamar por teléfono y pedir una ambulancia porque estaba en trabajo de parto y habría dado a luz en el Hospital Militar de Montevideo.

“Ellos dijeron que habían visto a una mujer embarazada que no era uruguaya y que luego escucharon el llanto de un bebé –contó Macarena-. Eso se confirmó con el testimonio de Julio César Barboza Pla, personal civil del Ejército del Uruguay que trabajaba como guardia, quien relató que una noche sacaron a mi madre con su beba y que alguien dijo ‘A veces hay que hacer cosas embromadas’”.

Macarena pudo estar junto a su madre cerca de dos meses. Esa noche en que las vieron salir podría haber sido la última en la que estuvieron juntas. No hay certeza sobre las razones por las que ella apareció en una canastita frente a la casa de Ángel Tauriño, un policía retirado. Pero Macarena asegura que eso no pudo ser casualidad. Su padre de crianza, como ella lo llama, falleció en 1989 y ella supo de su identidad en el año 2000, cuando su madre de crianza se lo contó.

La verdad y la justicia

Juan Gelman se encontraba en el exilio cuando su hijo y su nuera fueron secuestrados. Antes del golpe de 1976 había sido declarado un objetivo por parte de la Triple A y, una vez tomado el poder por las fuerzas armadas, el Batallón 601 expidió una orden de captura y muerte en su contra. En 1978, Gelman recibió una información en el Vaticano sobre el nacimiento de su nieto o nieta. Desde entonces dio inicio a una intensa búsqueda.

Una vez llegada la democracia, Berta Schubaroff, madre de Marcelo, interpuso una demanda por la desaparición de su hijo y de María Claudia, la cual fue incorporada al expediente “Rodriguez Larreta, Enrique, sobre privación ilegítima de la libertad”. Esa causa se inició en 1984 a raíz de una de las primeras denuncias sobre la acción conjunta de fuerzas armadas de Argentina y Uruguay durante la dictadura y el funcionamiento del centro clandestino Automotores Orletti. Actualmente forma parte de la prueba documental del Plan Cóndor.

19860423 TiempoNota publicada el 23 de abril de 1986 en Tiempo.
Fuente: Archivo institucional del CELS

En 1989, el cuerpo de Marcelo Gelman fue identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense. Había sido enterrado como NN en el cementerio municipal de San Fernando. Su cuerpo había sido puesto en un tambor, cubierto con cemento y arrojado a un canal del Delta del Tigre.

Hasta ahora continúa en Uruguay la búsqueda del cuerpo de María Claudia en cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que en 2011 condenó al Estado uruguayo por estos hechos.

Artículos publicados en Página/12 sobre el caso Gelman

19871028 Pag12Nota de Horacio Verbitsky, publicada el 28 de octubre de 1987 en Página/12.
Fuente: Archivo institucional del CELS

19881012 Pag12Nota publicada por Jorge Lanata el 12 de octubre de 1988 en Página/12.
Fuente: Archivo institucional del CELS

Primera audiencia testimonial (binomio Uruguay-Argentina)

Esta semana comenzaron las audiencias testimoniales en el juicio por el Plan Cóndor, donde se investiga la coordinación de las dictaduras de América del Sur para llevar adelante el secuestro, la tortura y la eliminación sistemática de personas. En esta primera etapa se escucharán las declaraciones vinculadas a la conexión entre Uruguay y Argentina.

El martes 21 de mayo declaró Gladys Esteve Briano por el secuestro y la desaparición de su marido Ary Cabrera Prates, quien era dirigente gremial del sector bancario en Uruguay y formó parte del congreso de formación del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP). En 1973, Ary se refugió en la Argentina y fue secuestrado en abril de 1976, en una zona de la provincia de Buenos Aires. Algunos testimonios indican que estuvo secuestrado en Automotores Orletti. Una de esas versiones, dijo Gladys, la dio el propio yerno de Ary, Eduardo Dean.

“Mi primer yerno estaba siendo torturado junto con dos militantes de los grandes de lo que sería el PVP. En esa instancia de tortura alguien le dice, el torturador ‘ah, vos no vayas a ser tan guapo como tu suegro porque a él se le reventó el corazón en la tortura, se aguantó’. Le quería decir que no había hablado”, contó Gladys.

Ary estuvo detenido en Uruguay por causa de su actividad gremial. La persecución contra todos los militantes políticos empezó a incrementarse y con el golpe de 1973 muchos uruguayos buscaron protección en Argentina. Sin embargo, el plan represivo ya no respetaba fronteras. Dijo Gladys que las fuerzas armadas “apretaban” de los dos lados. “Cuando actuaban en Uruguay, actuaban en la Argentina. Se proponían agarrar a toda la gente”, señaló.

Posteriormente se escuchó el testimonio de Elvira Martínez Sosa de Machado, quien declaró por el caso de su esposo Modesto Humberto Machado, también uruguayo, secuestrado en mayo de 1976 en una zona de Tigre. Modesto trabajaba en un astillero. Comenzó como albañil pero, al ver su preparación, los delegados le dieron “trabajo de oficina”.

Elvira contó que un día de mayo llegaron a su casa tres hombres en un auto. Modesto fue a atenderlos. En algún momento, Elvira vio como subieron a su marido en un auto. Nunca más lo vio. “Después una señora me llamó y dijo que mi marido le había dado el teléfono para que me llamara, que tenía frío, hambre, que fuera a la comisaría de Tigre a verlo. Fui y nadie me dio respuesta”, dijo la testigo.

Finalmente declaró Marcel Hilton Machado Martínez, hijo de Modesto, quien tenía 12 años al momento del secuestro de su padre. “Lo que recuerdo es que el día 22 de mayo de 1976, al mediodía, mi padre llegó de su trabajo”, contó Marcel. “Me pidió que fuera a hacer una compra. Cuando regresé vi un auto parado en la puerta de mi casa. No recuerdo si había dos o tres personas. Algunos tenían armas largas. Lo vi salir de casa acompañado por otra persona. Antes de entrar al auto me vio llegando. Fue la última vez que lo vi”, concluyó. Según el testigo, su padre era delegado gremial y muchos de sus compañeros del astillero fueron asesinados o desaparecidos días antes de su secuestro.