Algunas últimas palabras de Olivera Róvere: la clase de historia de un condenado por crímenes de lesa humanidad

“Señores jueces del tribunal oral en lo penal y lo criminal n°5, la defensa a puesto de manifiesto la irregularidad del proceso al cual estoy sometido, lo cual agradezco. Estoy realmente agradecido, no es una forma, es una realidad… No recibí ordenes que puedan considerarse lesivas a los derechos humanos… En 1983, la antigua subversión mutó su apariencia: adhirió a la política de derechos humanos. (…)
No se puede disimular la falta de respeto y la crueldad por parte de los subversivos…La Argentina fue objeto de una agresión prolongada por parte de diversas organizaciones terroristas.. Fue una guerra no deseada… con intereses extranacionales… con la utopía de la victoria final del proletariado…hubo errores, también hubo hechos heroicos en ambos mandos… es nuestra responsabilidad no transmitirla a la generación siguiente…
Señores jueces espero una sentencia justa y nada mas. Luego vendrá el inevitable juicio de la historia que determinara si supe cumplir o no mi juramento de defender la patria.”

Luego de un cuarto intermedio de varias horas, el tribunal dio a conocer la sentencia en este juicio de más de nueve meses. Es así que el Tribunal Oral Federal 5 condenó hoy a prisión perpetua al general Jorge Olivera Róvere, ex jefe de la subzona capital federal y al coronel Bernardo Menéndez, jefe de una de las áreas de seguridad en que se encontraba dividida la Capital Federal durante la última dictadura militar.

En la misma resolución, el tribunal decidió absolver a los otros tres jefes de área imputados en la causa: el general Teófilo Saa y los coroneles de Humberto Lobaiza y Felipe Alespeiti, para quienes el fiscal Félix Crous y las querellas habían pedido 25 años de prisión por 28 y 32 secuestros respectivamente. Los tres fueron alternativamente jefes y subjefes del Regimiento de Infantería I de Patricios, la mayor unidad de la Capital.

Los jueces postergaron la definición acerca de la forma y el lugar de cumplimiento de la pena para los dos condenados hasta que el fallo quede firme, por lo cual, tanto Olivera Róvere como Menéndez continuarán en libertad ya que llegaron al juicio excarcelados.

Olivera Róvere fue encontrado culpable de 116 privaciones ilegitimas de libertad y 4 asesinatos con alevosía. En tanto, Menéndez, quien comandó el Grupo de Artillería de Defensa Antiaérea de Ciudadela, fue condenado por 5 secuestros y un homicidio.

Los fundamentos del fallo serán leídos el próximo 10 de diciembre a las 19.30. El CELS, querellante en la causa, adelantó que apelará las absoluciones ante la Cámara de Casación.

Duplicas hoy, sentencia el 23 de octubre

Hoy se cerró el debate con las duplicas de las defensas. La sentencia tendrá lugar el 23 de octubre. Hora exacta comunicada pronto.

La defensa de Olivera Róvere se negó a presentar duplicas argumentando que para ellos no hubo réplicas, sino un intento de mejorar los argumentos. Esta defensa notó la falta de respeto de las querellas y del fiscal a lo largo del juicio. Ellos sienten “una tranquilidad espiritual absoluta”, se solidarisan con los defensores oficiales que tuvieron que sufrir los ataques de Mirta Mantaras, y también homenajearon al juez Madueño.

A continuación la defensa del imputado Bernardo José Menéndez apoyó el pedido de nulidad de las querellas solicitado por la defensa de Alespeiti y dijo que no se probó la participación de ningún agente del gada 101 en ningún hecho.

La defensa de Lobaiza y Saa volvieron a insistir sobre sus argumentos desarollado en el alegato, esforzandose de explicar la diferencia entre el doble comando y la existencia en parallelo de dos cadenas de mando.

Por último, la defensa de Alespeiti mantiene el planteo en cuanto al pedido de nulidad de ambas querellas, dicen que siempre lo justificaron legalmente (“Tengo recuerdo de haber citado la normativa: art 69, 347, 393 CPP, y 18 constitucion” dijo la defensora). Además, pidio que el tribunal advierta a Mirta Mantaras que tiene que cambiar de actitud, que su actitud va en contra del codigo de etica de los abogados (art. 14: dignidad e equinimidad), insistió sobre el rol de los defensores publicos sin los cuales ese proceso de justicia por los crimenes cometidos durante la dictadura no existiría…

El tribunal entró en un cuarto intermedio hasta el viernes 23 de octubre a las 10h30 para escuchar las últimas palabras de los imputados.

“Esta es la única verdad”: réplica de la fiscalía

Luego de las réplicas de las querellas, fue el turno del ministerio publico, hoy. El 15 de octubre a las 11h30 empezaran las duplicas. Se espera la sentencia para alrededor del 23 de octubre.

El fiscal Félix Crous replicó hoy sobre varios argumentos de la defensa, empezando por los temas de prescripción, indultos, cosas juzgadas. Nos recordó que si bien los imputados invocan que ese proceso de justicia viola la Convención Americana de derechos humanos, no hay que olvidar que este proceso está abierto gracias a las decisiones de la Comisión interamericana de derechos humanos. El fiscal rechazó el argumento de la defensa sobre el estado de necesidad en el cual estaba el país en cuanto a la lucha contra la subversión, como en la causa 13/84. En cuanto a los argumentos de la defensa sobre la división en áreas, el fiscal explicó que era posible reconstruir esta división basándose en las circunscripciones policiales, y la demás prueba documental además del reconocimiento de la división por los propios imputados. También, adhirió a la réplica del Dr. Santiago Felgueras por su defensa de los autores Andrea Mohr y Federico y Jorge Mittelbach. El fiscal criticó la segmentación de los hechos por parte de las defensas, que convierten a los imputados en simples administradores. Además, la fiscalía insistió en recordar la existencia del centro clandestino de detención en el GADA 101 y defendió el relato sobre un posible centro clandestino de detención en el regimiento Patricios. En relación al planteo de nulidad de los alegatos de las querellas, adhirió a los fundamentos del Dr. Santiago Felgueras.

Según el fiscal, si uno sigue el relato de los defensores, la capital federal era el único lugar del país donde no había ninguna lucha contra la subversión además de unos meros patrullajes, nadie era responsable de nada, porque siempre los que cometían y ordenaban la desaparición de personas eran los otros.

El fiscal fue interrumpido varias veces por las defensas (más de 8), alguna vez pidiendo por más respeto y las otras veces diciendo que contradecía los principios de las réplicas, una vez para pedir un cuarto intermedio.

Eso no desconcentró el fiscal quién terminó diciendo que mientras los imputados tenían a cargo la jefatura de la ciudad, llenaron la ciudad de desapariciones, secuestros, torturas y muertes, “esta es la única verdad”.

EL tribunal entró en un cuarto intermedio hasta el jueves 15 de octubre a las 11H30.

Últimas palabras de las querellas: réplicas

El CELS representado por el Dr. Santiago Felgueras inauguró las réplicas de las querellas con un argumento fundamental: con la participación de las querellas en el juicio, se permite la participación de las victimas en este proceso de justicia. Además, el Dr. Santiago Felgueras volvió sobre los planteos de la defensa en cuanto a la prescripción de los crímenes y la fuente de información sobre la división de las áreas. El Dr. Gerardo Fernández se orientó más a defender algunos hechos concretos en el contexto de la época.
A continuación la Dra Liliana Mazzea se focalizó más sobre el tema del sentido de la pena y el rol simbólico y histórico de estos juicios.
Por último, la Dra. Mirta Mantaras insistió sobre la figura de desaparición forzada y de genocidio.

El jueves 8 de octubre, réplicas de la fiscalía a las 9h30.

Último alegato de la defensa: defender a Alespeiti

La defensa de Alespeiti empezó su alegato con un análisis del rol de las múltiples querellas que participaron en este juicio. Según ellos “éste es un juicio especial, y la existencia de un sin número de querellantes, más el déficit de las querellas nos perjudica enormemente”. “¿Cómo interpretar el interés particular de los querellantes institucionales?”, preguntó la defensora de Alespeiti y añadió: “esta multiplicidad de querellas que representan los mismos intereses… Cuál es la representación en sí?” De esa manera, criticaron el “show” de las querellas y pidieron la nulidad de las dos acusaciones de las querellas dirigidas a su defendido. Luego la defensa argumentó que Alespeiti no participaba en la lucha contra la subversión “los que participaron en la lucha ilegal, basta mirar las carátulas sobre las causas de derechos humanos que tramitaron por el TOF 5: las carátulas de las causas ORLETTI, ESMA, ABO, VESUBIO; la causa de coordinación federal: quienes habrían participado es conocido por todos, incluso el fiscal; ese sistema legal pretendía cumplir con estándares mínimos de respeto de la dignidad humana; el fiscal confunde estas dos luchas y concluye que todas las luchas contra la guerrilla son aberrantes y delito de lesa humanidad. El gobierno de facto ideó un sistema legal para luchar contra la represión”. Además de poner de relieve la legalidad de los operativos de lucha contra la subversión de los cuales podría haber participado el regimiento de Patricios legalmente, el defensor oficial alegó que Lobaiza era el verdadero jefe del regimiento y consecuentemente el jefe de la denominada área II. “Si Lobaiza no hubiese hablado, Alespeiti no estaría acá sentado porque no hay otra prueba que lo incrimine” concluyó la defensa antes de analizar el descargo de Alespeiti en todos los casos que le están imputando.

El miércoles 7 de octubre empezarán las réplicas de las querellas, seguido por las del fiscal el día 8 de octubre.

Primer alegato de la defensa pública

La defensa de Teofilo Saa y Humberto Lobaiza alego hoy que sus defendidos no eran jefes del área II y no tenían nada que ver con la lucha contra la subversión. Pusieron de relieve los errores de la instrucción, en cuanto a la identificación exacta del rol de los imputados y el rol del regimiento Patricios en la lucha contra la subversión. Criticaron que la imputación de Saa y Lobaiza se basara únicamente – según ellos – en el libro de Andrea Mohr “Memoria Debida”. Se apoyaron sobre los alegatos de la defensa de Menéndez para criticar las delimitaciones de las áreas y apoyaron la teoría según la cual el comando de subzona estaba a cargo de toda la organización de la lucha contra la subversión, excluyendo al regimiento Patricios.

Mañana siguen los alegados de la defensa de Alespeiti a las 10h30.

Alegato de un imputado que ejerce su propia defensa

El imputado Bernardo José Menéndez ejerce su propia defensa, desde el principio de este proceso, y por primera vez se pudo saber hoy cuales son sus argumentos ya que se había negado a hablar antes. En este trabajo fue asistido por el Dr. Argonz, quien también alegó hoy con su pupilo.

Al principio, el imputado se vistió de profesor de derecho internacional y derecho constitucional para explicar ante este tribunal que este juicio violaba el articulo 18 y 27 de la constitución argentina. “Acá pareciera no haber seguridad jurídica” dijo Menéndez. Luego de estas consideraciones en las cuales también se argumentó que la figura de genocidio no era apropiada para el caso argentino, el dr. Argonz consideró que “ni el fiscal, ni la querella habían logrado probar con exactitud los límites de las áreas”. Sin embargo Menéndez reconoció haber sido el jefe de la área V y declaró “ la misión que yo tenía era la defensa y protección de la área. El área era para proteger. Mi unidad tuvo una actuación de la cual estoy orgulloso. Y contó con el apoyo de la población civil. La población civil nos dio su apoyo sin el cual el éxito no nos hubiera acompañado”. “No puede olvidarse que vivíamos una guerra revolucionaria que marcó la realidad”, añadió. El jefe de el área V reconoció su cargo pero no precisó el territorio bajo su jurisdicción. Explicó que no tenía el efectivo necesario para cometer los hechos de los cuales está acusado. Además, según el imputado, el área V abarcaba más de 2000 manzanas, en las cuales no tenía ni remotamente el control de los hechos. A diario había enfrentamientos y atentados. El “territorio urbano” de las áreas era el escenario de enfrentamientos entre grupos subversivos y comandos anti-subversión. El sistema de lucha contra la subversión había sido implementado por los más altos niveles de la armada, “sobrepasaban y desbordaban a un jefe de área” se defendió el imputado Menéndez. Por último, la defensa de Menéndez apoyo abiertamente a la defensa de Olivera Róvere, en cuanto a su argumento sobre la función de la pena, para un imputado ya reinsertado en la sociedad desde hace treinta años.

Después de un alegato de cuatro horas, la defensa de Menéndez pidió la extinción de la acción penal por prescripción, la nulidad de este juicio, la absolución del imputado en todos los casos, con reserva de recurrir a la Corte de Casación, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y las jurisdicciones internacionales de derechos humanos por violación del principio de legalidad.

Mañana jueves 1 de octubre empezará el alegato de la defensa de Lobaiza y Saa.

Es la ley del talión a través de la justicia

“Es la ley del talión a través de la justicia”, fueron las palabras usada por el Dr. Gileta en el alegato a favor del imputado Olivera Róvere. Según la defensa, este juicio, es una venganza. Las cuatros horas de alegatos le sirvieron para replantar el contexto de la época, según los imputados: era un guerra contra la subversión armada. “Estamos aquí gracias al descomunado esfuerzo desarrollado por la izquierda nacional e internacional” empezó el Dr. Gileta, ex juez de la dictadura. “Hoy hablamos de jóvenes idealistas: pero ellos luchaban por el poder con armas e ideas totalitarias” continuó. Mientras explicaban los vicios constitucionales que impiden condenar a su defendido, los abogados Gileta padre e hijo aprovecharon para dar su versión de los hechos: “era una guerra subversiva: en toda guerra se producen muertes y desapariciones; los hombres destruyen principios. Los hechos que en este proceso se juzgan son los de esta guerra: no fueron secuestros ni privación ilegal de la libertad, fueron detenciones (violentas o no), efectuada en ejercicio de un mandado político, propio de la guerra… Como en todas las guerras, hubo errores y excesos; … el orden era el aniquilamiento del enemigo subversivo”. Es asi como treinta años más tarde se siguen reivindicando explicando ante la justicia la legitimidad de las luchas contra la subversión que ocurrieron en Argentina, Argelia, Vietnam, para citar los ejemplos de la defensa. Lejos de una defensa culpogena, es una defensa sin complejos a quien solo le falto revindicar abiertamente la tortura como método de lucha contra la subversión.

Citando el fallo de la Corte de Casación francesa, absolviendo al general Aussaresses por los crímenes cometidos en Argelia luego de la ley de amnistía francesa, no desmintieron la doctrina de seguridad nacional, previamente mencionada por el militar del CEMIDA José García. Además, según ellos, Olivera Róvere no sabía nada de lo que estaba ocurriendo bajo su jurisdicción de la sub-zona Capital Federal, porque en esa época de guerra anti-subversión, el aparato del poder y la cadena de mando no existían. Ese concepto de cadena de mando, es una mera ilusión inventada por la doctrina alemana para juzgar a Hitler. La defensa se apoyo mucho en las teorías del academico Pastor, subrayando las contradicciones de los organismos de derechos humanos que por un lado denuncian las condiciones carcelarias y “en sus ratos libres” piden reclusión perpetua para los represores de la última dictadura cívico-militar – como si eso fuese una contradicción en sí.

Ese tipo de argumento fue presentado por la defensa de los doctores Gileta padre e hijos. Ya que estamos ahí, por qué no responsabilizar a la empresa Ford que fabricaban los autos que servían a los secuestros o la empresa que proporcionaba energía eléctrica para las sesiones de tortura, alegó la defensa. Que las cosas queden claras, “las órdenes ilícitas se entremezclaron dentro la estructura legal de la lucha contra la subversión” dijo Gileta. Así, el dr. Gileta padre, ex juez de la dictadura concluyó: “pedimos que declare procedencia por cosa juzgada. En su defecto, pedimos la prescripción de la acción penal nacida de estos delitos, todos los delitos. Pedimos la nulidad de las pruebas colectadas. Que tenga presente las reservas formuladas. Y por todo ello y lo demás expresado, lo absuelba libremente e imponga las costas de este proceso a los querellantes particulares; porque de ese modo se habrá hecho justicia”.

Mañana jueves 30 de septiembre a las 9.30hs, empiezan los alegatos de la defensa de Bernardo José Menéndez.

La fiscalía alegó y preguntó en cuanto a la pena máxima: “¿Si no es para estos crímenes uds. para quien se la guardan?”

El miércoles 16 y el jueves 17, el fiscal Félix Crous y su equipo terminaron de alegar. Fueron cuatros días de alegatos luego de siete meses de juicio. Después del relato de los hechos, el fiscal procedió al análisis detallado de las directivas, reglamentos y órdenes militares sobre la lucha contra la subversión y la división del país al respecto. Por lo tanto, dedujeron “hay elementos contundentes para establecer esa delimitación en áreas, si bien lamentablemente no cuentan con un documento que lo acredite por la destrucción premeditada de las fuerzas armadas de dichos documentos”. A continuación se refirió a las indagatorias prestadas por los imputados, sus legajos personales antes de analizar las funciones de los imputados en la lucha contra la subversión, en el marco de las áreas y sub-zona Capital Federal. A lo largo del análisis jurídico el fiscal se apoyó sobre los testimonios brindados en el juicio y destacó el rol de los imputados para garantizar la impunidad de los hechos criminales cometidos. “Eso se llama terrorismo de Estado” dijo el fiscal. Además remarcó el rol del regimiento Patricios, creado luego de la invasión franco-inglesa para defender a la Nación argentina, desviado de su meta original por el terrorismo de Estado.

Algunas frases duelen. Por ejemplo al evocar el dolor de la “ausencia permanente” que representa la desaparición forzada de un familiar, y la necesidad de conocer el paradero de la víctima, el fiscal resumió lo que pasó varias veces en este juicio con estas palabras: “una madre pide un hijo muerto”. Por lo tanto, los imputados siguen siendo torturadores al no dar la información que tienen sobre los crímenes cometidos durante la dictadura. “Las víctimas son víctimas y los victimarios son victimarios … por lo tanto las víctimas deben ser reparada con una pena máxima proporcionada a la ofensa que padecieron… Son las víctimas que piden reparación” añadió el fiscal. Por todo lo expuesto, el fiscal pidió una pena de 25 años de prisión para Alespeiti, Lobaiza y Saa y prisión perpetúa para Bernardo José Menéndez y Olivera Róvere.

Alegatos de la defensa de Olivera Róvere el 29 de septiembre.

Alegatos de la fiscalía

El 8 y 9 de septiembre, la fiscalía representada por el Dr. Félix Crous, empezó a alegar en el juicio Olivera Róvere y jefes de área. El fiscal estuvo presentando cada hecho de los más de 200 casos que se juzgan ante ese tribunal desde febrero. La lectura de los casos sirvió además para dar cuenta de la amplitud de los crímenes de los cuales están acusados Olivera Róvere, Bernardo José Menéndez, Teofilo Saa, Felipe Alespeiti y Humberto José Román Lobaiza y de la sistematización de la práctica criminal. El miércoles 16 y jueves 17, seguirá alegando sobre la responsabilidad de cada imputado.