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27 de agosto de 2010

“O silencio o gritos”

Con una declaración conmovedora y contundente, Consuelo Eufemia Orellano relató el secuestro de su marido Enrique Néstor Ardeti en agosto de 1979. La testigo recordó las llamadas telefónicas que si marido hacía mientras estaba detenido en cautiverio. También evocó la complicidad de algunos sectores de la Iglesia y juzgados de la época; recordó la vez que Enrique fue a visitarlos, en enero de 1980. Vino acompañado de “Marcelo” - apodo de Ricardo Cavallo. “Me impacta verlo a Cavallo sentado acá. Me impacta mucho pero me alegro verlo sentado acá” dijo Consuelo. Luego exhibió un poema escrito por su marido en la ESMA, para el cumpleaños del detenido Victor Basterra, quien se lo alcanzó tras su liberación.

La testigo evocó también la desaparición del grupo Villaflor, cuyas fotos pudo reconocer en el legajo de Basterra.

Luego declaró Fernando Kron, detenido en Capuchita durante 243 días. Kron se refirió a las torturas que padeció, las condiciones de detención, y los compañeros de cautiverio. Mostró fotos de los objetos hechos por otros secuestrados que pudieron esconder y sacar de la ESMA con su esposa Silvia Wikinsky. A la pregunta de la fiscalía sobre “Que significaba estar encapuchado”, el testigo contestó: “Estar encapuchado significaba formar parte de un proceso inhumano donde no teníamos ninguna capacidad de decisión. Es lo que yo llamo “vida rara”…. una especie de limbo donde sobre nuestra vida solamente decidían otros. Los que quedaba era un mundo interno que ellos aspiraban a destruir también. Para la sociedad eramos desaparecidos, pero adentro qué éramos?”.

A otra pregunta de la fiscalía sobre lo que se escuchaba en Capuchita, el testigo contestó “Se escuchaba el silencio. Si en algún momento un grupo operativo llegaba, se escuchaban gritos de la tortura. O silencio o gritos.”

Por último el testigo sobreviviente Carlos Loza declaró sobre su cautiverio junto a otros tres compañeros (que ya declararon). El testigo relató su militancia gremial antes de su secuestro. También evocó el contexto político en que intervino la represión antes y durante el golpe de Estado. El testigo relató su cautiverio en la ESMA, las condiciones de detención, el trato que recibió y evocó a otros compañeros de cautiverio. Relató un asesinato ocurrido en Capucha, bajo los golpes de los guardias. Evocó, entre otros, la desaparición de Hernan Abriata, compañero de cautiverio.

Las audiencias siguen el 9 de septiembre a las 10hs.

26 de agosto de 2010

“Soy responsable de lo que hice” dijo el imputado Antonio Pernías

La audiencia de hoy empezó con la declaración de Betina Ruth Erenhaus, secuestrada junto con su pareja Pablo Lepiscopo, en agosto de 1979. Betina fue torturada y permaneció detenida en la ESMA durante 36 horas. Su pareja permanece desaparecida. En su relato, Betina se refirió a otros amigos secuestrados en la misma época y pudo reconocerlos en las fotos de los detenidos sacadas de la ESMA por Victor Basterra. El padre de la testigo, de nacionalidad alemana, explicó como la embajada alemana había rechazada su pedido de ayuda en búsqueda de su hija, declarando que “un camión Mercedes Benz valía más que la vida de un terrorista”.

A continuación, el imputado Antonio Pernías amplió su indagatoria por tercera vez. Declaró “No lo hago para defenderme. Lo hago por la sangre esparcida, el respeto y la honra de todos los que murieron, civiles y militares… Tener la oportunidad de explayarme en acuerdo a mi consciencia y razonamiento. He sido protagonista en esta guerra y no busco ni busqué nunca eludir la responsabilidad. Me duelen los horrores y errores de la guerra. Escuche los testimonios… Odio la guerra. Vivir en paz es la mejor solución. No la busque pero fue inevitable y como militar debía afrontar”. Pernías recomendó algunas lecturas sobre el tema y dio cifras de la cantidad de publicaciones del lado de los militares, del lado de los terroristas y los autores neutros. Para Pernías fue una guerra, r insistió “Reafirmo lo que yo he actuado. Soy responsable de lo que hice”. Pernías agregó “todo estaba decidido en esta guerra. Ningún oficial tenía que tomar decisiones, sobre los traslados por ejemplo”.

El imputado reconoció la práctica de “interrogatorios reforzados”, práctica reglamentada según el imputado y que se sigue usando en algunos países hoy día. Por lo tanto Pernías comparó las condiciones de detención en “capucha” y las “cárceles del pueblo”. Sin embargo, el imputado insistió sobre el “profesionalismo del grupo de tarea 3.3.2” cuyo objetivo era obtener la información necesaria. Una vez conseguida la información, “ahí acababa” planteó el imputado.
A lo largo de su declaración, el imputado se refirió a varios crímenes cometidos por el grupo de tarea, tratando de justificar “los horrores y los errores de esta guerra” por la obediencia debida y la emoción que le causaba la cantidad de crímenes cometidos por “los jóvenes-idealistas-barra-terroristas- barra-guerrilleros”. El imputado prometió explicar la posición de Perón sobre “estos jóvenes imberbes” en su próxima declaración. Además dijo que en otra oportunidad aceptará de responder a algunas preguntas.

Mientras declaraba Pernías, el imputado Ricardo Cavallo estaba tomando notas como de costumbre en la audiencia. El imputado Acosta también vino a escuchar las declaraciones.
Las audiencias siguen mañana a las 10h.

20 de agosto de 2010

“Me dijeron que no iba a salir de ahí, que me iban a tirar al rio. “

Claudia fue secuestrada junto con su marido Arnaldo Gremico el 19 de abril de 1976. En el juicio describió detalladamente el secuestro de la pareja, y su detención en la ESMA. “Me dijeron que no iba a salir de ahí, que me iban a tirar al río. Que ahí no violaban a las mujeres.” declaró la testigo.

A continuación el hermano de Claudia declaró sobre el secuestro, siendo él mismo testigo presencial del acto. Muy conmovido, Mario explicó cómo hizo para dejar el departamento y cuidar a su sobrino de 4 años cuyos papas venían de ser secuestrados.

Las audiencias siguen el próximo jueves 26 de agosto a las 10hs con la declaración de Bettina Ruth de Erenhus y las declaraciones del imputado Antonio Pernías.

19 de agosto de 2010

Con afecto

Laura Iadlis declaró hoy sobre la desaparición de su amiga Graciela Alberti en 1980. La testigo relató las circunstancias del secuestro de las cuales se enteró por el relato de los familiares de la victima. Graciela Alberti fue secuestrada en una pequeña playa de la costa Argentina. La testigo pudo reconocer a Graciela Alberti en una foto sacada en la ESMA.

Dora Laura Seoane, esposa de Victor Basterra quien declaró el 30 de abril en este juicio, fue secuestrada junto con su marido y su bebé en agosto de 1979. La testigo relató su cautiverio de varios días en la ESMA, así como su vida luego de su liberación, teniendo a su marido detenido. Dora escondía en su casa una parte de la documentación que sacaba Victor Basterra de la ESMA. La testigo explicó la vigilancia a la cual estaban sometidos a pesar de su liberación de la ESMA. Dijo “La ultima vez que vino a visitarnos (Diaz Smith) nos auto exiliamos a Neuquen, a la casa de una hermana. Victor volvió con toda la documentación para hacer toda la presentación en a la CONADEP y en el juicio a las juntas. Todavía en 1984 que es cuando nosotros nos fuimos a Neuquen, Diaz Smith nos visitaba”.

La testigo también se refirió a otros detenidos de la ESMA que ella conocía previamente a su secuestro.

Las audiencias siguen mañana a las 10h con el testimonio de Claudia Ramirez, sobreviviente de la ESMA y su hermano.

18 de agosto de 2010

“Ustedes abren una puerta. Un preso común se para delante de una puerta y espera que se la abran.”

El sobreviviente Martín Gras declaró hoy sobre su cautiverio de casi dos años en la ESMA, empezando con su ingreso al “sistema concentracionario del grupo de tarea (GT) 33.2”. A lo largo de su declaración, el testigo explicó en varias oportunidades el sistema de funcionamiento del grupo de tarea, cómo se creó en oposición al Servicio de Inteligencia Naval y las ambiciones político-personales de Massera.

Antes de su cautiverio en la ESMA, el testigo había estado detenido en varios centros del pais bajo la dictadura de Lanusse. Declaró “ustedes abren una puerta. Un preso común se para delante de una puerta y espera a que se la abran. Todo lo que estoy contando no es comparable a un día a la ESMA”. Para Martín Gras, abogado y docente universitario, los captores eran dueños de la vida de los secuestrados y su objetivo primero era “la disolución de la personalidad del detenido. La técnica central era la absoluta falta de ejercicio de voluntad del secuestrado. El último detenido en la cárcel tiene algún derecho. El centro de concentración es reducir a la persona a un sistema de pre-humanidad. Una persona que te dice y está convencido “en relación a vos, yo soy dios y decido todo”.

Martín Gras contó como se enteró que el traslado de los detenido significaba la muerte, si bien esta palabra nunca era mencionada por los integrantes del grupo de tarea ni otro grupo represivo. Gras se desmayó cuando se enteró de eso. Según Gras, la ESMA era un centro de exterminio y de trabajo esclavo.

Para terminar, Gras evocó una conversación que tuvo con un represor de la ESMA que le pregunto si iba a declarar si llegaba a haber un Nuremberg argentino. El testigo le dijo que si, que siempre iba a decir la verdad.

Las audiencias siguen mañana a las 10h30. Acreditación en el TOF 5, sexto piso.

6 de agosto de 2010

Testimonio de tres mujeres sobrevivientes

Los tres testigos de hoy tienen en común que son tres mujeres sobrevivientes de la ESMA. Dos de ellas estuvieron embarazadas y en la ESMA. La audiencia empezó con el testimonio muy conmovedor de Adriana Clemente quién pudo brindar un testimonio muy preciso a pesar de los “muchos años tratando de olvidar”. Adriana recordó las condiciones de detenciones, encapuchados, esposados y con grilletes, los abusos de los guardias en los baños, “el olor de la capucha ensangrentada, seguramente por otro detenido”.
Cuando Adriana se da cuenta que está embarazada, le pregunta al médico encargado de confirmar el embarazo: “yo le pregunte que iba a pasar. Acá nacieron muchos chicos dijo. le pregunte si iba a ser normal mi hijo por todo lo que había pasado hasta ese momento. Mi vida fue esa panza, ese embarazo. Me llevaron a un interrogatorio de nuevo porque yo nunca había hablado del padre. El “gordo Daniel” me llevo a una habitación arriba, y me dijo “ahora empieza todo de nuevo, vos no entregaste nada, todos acá entregan algo. No vas a salir sin entregar algo, aunque sea un amigo tuyo”. Nunca tuve una actitud desafiante yo, y eso me ha pesado mucho a través de los años. Tuve una actitud de adaptarme y protegí todo lo que pude a los que estaban afuera”. La testigo trajo una foto que le saco otro detenido cuando estaba detenida en la ESMA y una carta que escribió para su hijo y que pudo entregar a su madre por si le pasaba algo después de dar luz.

Ante la mirada del imputado Ricardo Cavallo, la testigo recordó que él había sido su responsable en la ESMA y que podía decidir sobre la vida o la muerte de la testigo.

Luego Adriana fue sacada de la ESMA poco antes de la visita de la CIDH y dio luz a un varón en una maternidad fuera de la ESMA. Cuando la llamaron para volver a trabajar a la ESMA después del parto, ella pidió que por favor no la separaran de su hijo.

En su relato muy conmovedor Adriana se refirió a los otros detenidos que vio en la ESMA, como los chicos de Tren Lauquen y el grupo Villaflor, por ejemplo.

Al final de su declaración Adriana pidió que se haga justicia y declaró “a mi me da mucha vergüenza estar viva… y me cambie la condición cuando entré con un presidente a la ESMA. Deje de tener vergüenza de estar viva”, refiriéndose a la visita del presidente Kirchner a la ESMA en el 2005.

A continuación declaró Marta Remedios Alvarez sobre su cautiverio en la ESMA desde junio de 1976 hasta 1983. Marta Alvarez es secuestrada junto con su marido Adolfo Kilman, quién permanece desaparecido. Según Whamond, Kilman había sido llevado a una granja de recuperación en el Sur. Mientras está detenida, embarazada en la ESMA, Marta está obligada a trabajar con grilletes, y esposas y a la noche le ponen una sola cadena y una bala de cañón de 25 kilos. Marta es llevada al Hospital Naval para el parto pero sufre muchas complicaciones. Pudo estar tres meses con el bebe en la ESMA antes de que lo entreguen a su madre. Marta estuvo obligada a trabajar en la Cancillería en la época del mundial de 1978. Luego fue pasada a trabajar a una empresa de publicidad creada y dirigida por los marinos de la ESMA. Recién pudo dejar de trabajar ahí en enero de 1984.

La testigo explicó el rol del imputado Acosta en ese “proceso de recuperación” y declaró “Acosta lideraba ese tipo de cosa- hacer campaña para Massera, erradicar a la subversión y ponerse en la política para que Massera siga teniendo su partido y siga gobernando. Trabajo y nos uso a todos nosotros para este proyecto. Acosta dice que va a haber un grupo de sobrevivientes, de recuperados. Que las mujeres tengan que recuperar el lado femenino. Nos compran cosméticos, nos acompañaba a comprar ropa. Eso no garantizaba que uno fuera trasladado” y se refiere al caso de Inés Cobos que fue trasladada el 5 de enero de 1977.

Por último declaró Graciela García sobre su detención en la ESMA desde octubre de 1976 hasta diciembre de 1983. Graciela García se refirió a los otros compañeros de cautiverio que tuvo y las condiciones de detención. Explicó que fue obligada a trabajar en la cancillería y luego el Ministerio de Bienestar social hasta el regreso de la democraci.

La testigo también se refirió a los abusos sexuales sistemáticos en la ESMA de parte de varios miembros del grupo de tarea.

En cuanto a la posibilidad de declarar anteriormente, Graciela explicó: “intente en 83 o 84 cuando comenzó Conadep”, pero le tenía terror. “Yo tuve que dormir con luz muchísimos años. Cuando fue lo de la Conadep, una amiga me ofreció su casa y vino alguien de la Conadep. Se había dicho que había tres copias de microfilms y que Vildoza probablemente tenía un bebe apropiado. Yo no podía firmar nada. Pero la Conadep pedía firmar su declaración. Ese fue mi primer contacto. Al tiempo me acerque a equipo de antropólogo y ayudar a elaborar la lista de desaparecidos me permitió armarme lo mas posible y pararme como persona y poder testimoniar. En mi caso me llevo bastante tiempo reconstruirme.” Concluyó la testigo.

Las audiencias siguen el 18 de agosto de 2010 a las 9h30.

5 de agosto de 2010

Que las fuerzas armadas respeten la constitución

Frente a la mirada de su ex compañero de banco Ricardo Cavallo y su ex tutor en la Escuela Naval, Juan Carlos Rolón, el testigo Julio César Urien Trotz inauguró la audiencia. El testigo, cuyos parientes del fundaron el Regimiento Patricios, decidió sublevarse en 1972 contra el rol represivo del ejército bajo la dictadura. Junto con Mario Galli rechazaron el rol del ejercito en la lucha contra la subversión para apoyar un ejército respetuoso de la constitución nacional, más cerca de la sociedad. Julio César Urien Trotz estuvo ocho detenido, desde 1975. Sus antecedentes familiares militares lo salvaron de ser fusilado. Urien era amigo y compañero de militancia de Mario Galli. Durante el cauiverio se enteró de la desaparición de Galli, su madre y su esposa. La familia Galli estuvo detenida en la ESMA, tal como lo declararon varios testigos en el debate.

En su declaración, Urien se refirió al programa de estudio en la Escuela Naval, basado en la guerra anti-subversiva dirigida por los franceses en Argelia y los norte americanos en Vietnam. Urien también contó las clases especiales de tortura a las cuales mandaban a los oficiales de las fuerzas armadas. Evocó también la creación en 1972 de un grupo de tareas para secuestrar a mil “zurdos” y pasarlos al servicio de inteligencia.

Luego declaró Ricardo Coquet sobre su cautiverio. Coquet dio una descripción municiosa del sótano de la ESMA donde era obligado a realizar tareas de falsificación de documentos para los marinos mientras ellos traían gente para torturarlos. Es así que Coquet tuvo la posibilidad de ver a los secuestrados de la Iglesia Santa Cruz, esperando su turno para la tortura, sobre un banco, en el medio del sótano de la ESMA. El testigo aportó ejemplares de documentación falsa que tuvo que confeccionar para sus captores y una lista manuscrita de los integrantes del grupo de tareas de la ESMA, condecorados por Massera por sus “heroicos valores en combate”. El testigo declaró que Massera, Chamorro y Acosta se llevaron todas las carpetas microfilmadas con informaciones sobre todos los detenidos en la ESMA.

En la audiencias se exhibieron las cartas manuscritas por los detenidos de la ESMA cuando Coquet fue victima de un accidente mientras estaba llevando a cabo tareas de carpintería.

Nunca quiso dormir en otro lugar que no fuera capucha, “para no perder contacto con la realidad”.

Las audiencias siguen mañana a las 10hs, en Comodoro Py 2002.

4 de agosto de 2010

¿Policías o ladrones?

Ana María Malharro declaró hoy sobre su secuestro y cautiverio en la ESMA junto a su esposo Carlos Muñoz. La testigo contó que fueron secuestrados el 22 de noviembre de 1978, en la madrugada. “Cuando ellos irrumpieron en casa estaba durmiendo. Cuando me desperté, había 4 hombres armados alrededor de la cama.Yo pregunté si eran ladrones y uno me contestó ‘no nena somos policías’”.

Malharro fue llevada a la ESMA donde estuvo detenida por tres meses “3 meses con incertidumbre total de mi destino, el de mi marido” dijo la testigo quien describió esa otra forma de tortura por ser “separada de mi hijo a los 3 meses, por las condiciones de detención: estábamos acostados en uno colchones separados por tabiques de aglomerados, la cabeza contra la pared.”

También declaró el encargado del edificio donde se produjo el secuestro de Muñoz y su pareja y un vecino del edificio. Los dos fueron testigos presenciales del secuestro.

Por último declaró Luisa Graciela Salgado sobre la desaparición y el asesinato de su hermano José María. Luisa recordó a su hermano como un “chico fuera de serie, de 22 años y muy maduro”. Tenía una pareja e iba a ser papá en tres meses. Al poco tiempo de su desaparición, se enteraron por los diarios que había sido abatido en un enfrentamiento. Les llevó dos meses encontrar el cádaver de José María y poder enterrarlo. Luisa dijo “Eramos 3 a la morgue: mis padres y yo cuando trajeron el cuerpo. Mi mamá se acercó y levantó el diario para verlo. Cuando la vi a ella sola, me acerque para sostenerla. No podíamos creer lo que veíamos. Nos costaba creer que ese cuerpo fuera de el. Estaba destruido totalmente. No podía ni llorar. Cuando llegamos al cementerio no nos permitieron cremarlo por el tipo de muerto. ”

“Sacar un poco lo que él era. Mi hermano era una persona muy especial porque era muy inteligente, muy generoso y muy querido por todos los que lo conocían. Como hermano fue algo excepcional. No pudo llegar a conocer a su hijo y esa fue su angustia de último momento, no llegar a conocerlo ” contestó la testigo a la pregunta del juez si quería agregar algo más.

Las audiencias siguen mañana a las 10hs, en Comodoro Py 2002.

30 de julio de 2010

Los grilletes para contarles…

Lisandro Raúl Cubas y Rosario Quiroga declararon hoy sobre su cautiverio en la ESMA.
Lisandro Cubas fue detenido el 20 de octubre de 1976 y detenido en la ESMA hasta el 19 de enero de 1979.

El testigo contó haberse tomado una pastilla de cianuro al momento de su secuestro y pensó que se había muerto hasta que “Cuando me doy cuenta que estaba vivo, intento no respirar, queriendo que no se den cuenta. Pedro La bruja que era el jefe de las guardias de sub-oficiales dijo “acá hay un hijo de puta que esta vivo”. Me pego varias patadas en el cuerpo. Me llevaron a la enfermería. Me hicieron un lavado de estomago para sacar los restos de cianuro. Me pusieron suero. No recuerdo cuanto tiempo estuve en esta situación. Me llevan a la sala 13, al final de la avenida de la felicidad, pasillo central del sótano. Allí me desnudan, me atan a un camastro metálico. Me encapuchan. Comienza un interrogatorio. Primero golpes y aplicación de picana en distintas partes del cuerpos en la sien, testillas y testículos. Tuve 3 sesiones de tortura. Recuerdo haber perdido el conocimiento cada vez. Una de esta sesión fue el 24 octubre, me desearon un feliz cumple. En esas sesiones de tortura, pude conocer al teniente Acosta, el tigre, quien me hizo la pregunta “donde no quería estar”: le dije la Esma. Me dijo “aquí precisamente estas””.

“Para mi, siempre digo que la experiencia de la tortura no es solo los interrogatorios con picana sino todo lo que hemos vivido después. La vivencia mas terrible es estar encapucha permanentemente sin saber donde uno está, perder la imagen del tiempo y vivir pensando solamente lo que está pasando, sin poder ubicarse. Eso me llevo a situaciones de perdida de ubicación y de querer vivir o desesperación.”, agregó el testigo.

El testigo declaró incluso haber pedido gritando que se lo lleven a él a un traslado. “Fue la muestra de la desesperación que tenía. La sensación que uno tenia de estar engrilletado con cadena era como estar de nuevo en época de la esclavitud, inquisición. Ponían grilletes con cadena. Uno se tenía que acostumbrar al ruido de las cadenas. Inclusive en algunos casos, lográbamos identificar que compañeros eran” por el ruido de los grilletes.

“Yo tuve grillete durante un año y dos meses. Me los quitaron en diciembre de 1977. Estos grilletes los saco de la ESMA la compañera Alicia Milia de Pirles y me los entregó en el momento que fuimos liberado en Ezeiza. Con Quiroga salíamos a Venezuela y ella para Francia. Me dijo si me lo podía llevar porque tenía miedo que los controles en Europa fueran mas complicados. Hace 34 años que los tengo conmigo…. Además, tenían 2 candados que tenían impreso el escudo de la armada. Estos grilletes para contarles…. Inclusive ya están modificados. Alicia los uso casi mas de un año. En la pecera los forro con una gasa y cinta scotch para que tengan menos efectos sobre la piel”. El testigo temblaba al volver a tener estos grilletes en la mano. “Quiero dárselos al museo de la memoria.”agregó.

El testigo contó ante el tribunal las humillaciones de las cuales había sido victima en la ESMA, el maltrato constante de los represores. Mientras estaba detenido en la ESMA, fue llevado a otro centro clandestino de detención en Bahía Blanca y luego devuelto a la Esma. También recordó a varios de sus compañeros de cautiverio, la solidaridad entre los prisioneros. En la ESMA, conoció a Rosario Quiroga, otra detenida, con quién sale a Venezuela en enero de 1979.

Rosario Quiroga declaró el viernes sobre su cautiverio en la ESMA. Ella había sido secuestrada en Uruguay antes de ser llevada a la ESMA. El marido de Rosario había sido secuestrado antes en Argentina, y murió en la ESMA. Rosario relató su secuestro, su cautiverio en la ESMA, recordó a las personas con quiénes compartió el cautiverio. Explicó su perplejidad ante el proceso de recuperación establecido por los marinos. Quiroga pudo obtener una visa para salir del país con el apoyo de Monseñor Graselli quién se convierte en “la persona” que va ayudar a los miembros del grupo de tarea de la ESMA a obtener papeles para salir del país.

Las audiencias siguen el miércoles 4 de agosto a las 10hs, en Comodoro Py 2002.

16 de julio de 2010

“Los 15 encapuchados”

Tres sobrevivientes de la ESMA declararon este viernes 16 de julio.

Héctor Piccini, secuestrado a fines de agosto de 1979, junto a su mujer Norma Cozzi, mantenidos en cautiverio en la ESMA varios meses. Ambos ya habían declarado en la causa 13.
Héctor Piccini empezó su relato describiendo el secuestro del que participó el imputado Donda bajo el pseudónimo de Jéronimo y otras diez personas más, armadas y vestidas de civil. Héctor y su mujer fueron llevados a la ESMA donde los interrogaron bajo tortura y luego fueron llevados a Capucha. Ahí conocieron a otros detenidos encapuchados, esposados y engrillados como ellos. El testigo dio una descripción del lugar explicando también que la “alimentación de los primeros meses antes de pasar (al sector) “Cuatro”, era a la mañana un mate cocido con un pan, una naranja y un sándwich de churrasco frio o crudo, como no había calcio en la dieta se les caían los dientes. A mí y a Fernando Brodsky se nos cayó un diente. Cuando pasamos a “Cuatro”, la comida era distinta. Ramón Arditi tenía un sobrepeso considerable cuando lo vi al principio y cuando terminó el proceso había perdido 30 kilos. Creo que también ponían algún tipo de sedante en el mate cocido porque las siestas y las dormidas eran espantosas. Uno dormía 12 o 14 horas.”

Según Piccini, los habían secuestrados para ejercer presión sobre Thelma Jara de Cabeza, tía de su esposa Norma Cozzi, para obligarla a hacer una entrevista para la revista “Para ti” en la que declaraba que no está secuestrada.

Piccini y Cozzi y los otros secuestrados fueron trasladados a la isla “del silencio” en el Tigre hasta que se terminó la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En la isla del Tigre, los detenidos eran sometidos a condiciones terribles de hacinamiento y a la locura de los guardias y los oficiales.

Luego de varios meses, en el marco del supuesto programa de recuperación, empiezan a dejarlos comunicarse con su familia. Piccini explica: “Mis padres vivían en Mar del Plata. Para que no se enterasen que yo había sido secuestrado, me hacían hablar por teléfono una vez por semana y hablar con mi madre para tranquilizarla. Después teníamos salidas alternadas entre Cozzi y yo a la casa de mi suegra donde estaba mi hija. Siempre tenía que quedarse una persona en detención. Uno sabía que si se escapaba el resto en prisión iban a sufrir penas. Huno casos en que nos enteramos que se fugaron. Recuerdo que un preso en la frontera con Paraguay se escapó. No en la época de nosotros, sino anterior. Al grupo en capucha de ese momento se lo mato.”

A continuación declaró Norma Cozzi quien corroboró los dichos de su marido y aportó al debate dos elementos que conservó desde la época de su cautiverio en “Capucha”. La testigo mostró al tribunal una muñeca de trapo que hizo Elsa Martinez “la Gallega” cuando estaba detenida en la ESMA, a cargo del “pañol” (lugar donde ponían las cosas que robaban de las casas de los secuestrados). Esa muñeca de trapo, la testigo se la llevo a su hija de un año cuando los permitían salir a visitar a su familia. Elsa Martinez había hecho dos muñecas más que fueron las que presentaron Laura Villaflor y María Celeste Hazan en su testimonio de abril de 2010. Cozzi también presentó una carta manuscrita donde figura un “versito” escrito por los secuestrados de Capucha para el aniversario de casamiento de Héctor Piccini y Cozzi, el 17 de octubre. Está firmada por los “15 encapuchados”. Hubo un momento de silencio muy grande en la audiencia cuando exhibieron la carta de los “15 encapuchados”. La testigo permitió que otros laleyeran cuando advirtió que ella no podía hacerlo.

Los testigos Piccini y Cozzi declararon sobre los documentos que Victor Basterra sacaba a escondidas de la ESMA, y que permitieron reconstruir el funcionamiento del centro de detención. Piccini declaró que él guardaba estos documentos en su locket del trabajo, cuando Basterra lograba dárselos. En democracia, Victor Basterra llevó estos documentos a la CONADEP.

Tanto Piccini como Cozzi reconocieron fotos de sus compañeros de cautiverio, sacadas del legajo de Victor Basterra.

La testigo Adriana Bello fue secuestrada en la ESMA cuando tenía 20 años. Fue secuestrada junto con Lázaro Gladstein de 22 años. La testigo relató su secuestro, las torturas que padeció y las que escuchó. Fue encargada del “pañol” antes de pasar a “la Pecera” y ser llevada a trabajar al Ministerio de Bienestar. Adriana Bello también evocó a varios de sus compañeros de cautiverio.

“El túnel del tiempo en que uno se tiene que meter. Durante algunos años en dictadura llevaba el tabique en el fondo de mi cartera. Trataba de olvidar, de repararme para poder reconstruirme. Era muy difícil porque todavía hoy uno tiene en la cabeza sonido a grilletes, voces de Capucha. Lo que me pasaba es que no podía contar lo que me había pasado. No tanto por mi propio temor pero porque atemorizaba al que escuchaba. Me tomó un buen tiempo entender que era una sobreviviente. Que todos éramos sobrevivientes de una dictadura genocida que había sembrado el terror. Después, todos entendimos los objetivos de este genocidio. Como se cerraban las fábricas, salud, educación, el hambre de nuestro pueblo y el futuro hipotecado. Fue muy brutal porque nos llevo tiempo recomponernos y encontrarnos con lo que habíamos sido con la culpa además de estar vivos y sin saber a quién preguntar por qué estábamos vivos. En estos 30 años de impunidad fuimos recomponiendo lazos y pudimos ir armando, transformando nuestro relato en acusación, en búsqueda de justicia. La única forma de cambiar el pasado ahora es haciendo justicia. Así que mi pedido es que se haga justicia señores jueces, nada más.” Concluyó la testigo.

Las audiencias siguen el 30 de julio a las 10hs, con el testimonio de Lisandro Cubas y Rosario Quiroga.

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