Desde 1996 registramos en una base de datos los hechos de violencia en los que participaron funcionarios de agencias estatales y privadas de seguridad y las víctimas de esos hechos. Los hechos comprenden una tipología amplia, que no es judicial sino que se desprende de la información que consignan los medios de comunicación en las notas: muertes en enfrentamiento, bajo custodia policial, por represión durante una protesta social, ejecución, negligencia funcional, uso particular de la fuerza, durante un operativo tipo razzia o por el ejercicio de la violencia en las cárceles.

  • Durante 2017 murieron al menos 107 particulares y 39 funcionarios policiales en hechos de violencia con participación policial en la CABA y el Conurbano. Estos números no implican variaciones importantes en relación con los últimos años. En el caso de los particulares, luego de un pico en 2014, se verifica una tendencia levemente descendente desde 2015, aunque sin llegar aún a los niveles más bajos registrados en los años 2006, 2007 y 2008. En el caso de los funcionarios muertos, en los últimos 14 años el número se mantuvo entre los 30 y 40 por año.
  • En 2017, las policías de la provincia de Buenos Aires (Policía Bonaerense y policías locales) concentraron la mayor cantidad de casos letales relevados en el AMBA: 52, lo que representa un 48,5% del total. El traspaso de gran parte de la Policía Federal a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires y la posterior creación de la Policía de la Ciudad dio lugar a fines de 2016 a un nuevo escenario: la cantidad de particulares muertos que históricamente acumulaba la Policía Federal ahora se reparte entre dos fuerzas distintas. Las fuerzas federales mataron a al menos 27 particulares, de los cuales 18 se imputan a la Policía Federal, 4 a Gendarmería, 4 a Prefectura y 1 a la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
  • La CABA concentra aproximadamente el 20% de la población del Área Metropolitana de Buenos Aires, mientras que el 80% vive en el Conurbano. El total acumulado de casos registrados de particulares muertos por fuerzas de seguridad entre 1996 y 2017 se distribuye entre ambas jurisdicciones siguiendo aproximadamente esa misma proporción. Sin embargo, en los últimos años se observa una tendencia a concentrar mayor proporción de casos en el Conurbano. Desde 2011 las muertes de particulares en hechos de violencia con intervención policial en el Gran Buenos Aires nunca representaron menos del 85% del total.
  • En 2017 al menos 69 personas fueron muertas por policías fuera de servicio (es decir, de franco o retirados), un 66% del total de los casos en los que existe el dato de la condición del funcionario. La tendencia de los últimos cinco años es que los efectivos policiales matan más personas estando fuera de servicio que en servicio activo.
  • La composición demográfica (en términos de edad y género) de las personas muertas por funcionarios policiales confirma que los varones jóvenes son el grupo poblacional más afectado por la violencia policial. Del total de víctimas de las que existen datos etarios (1833), un 65,5% (1202) eran varones de entre 15 y 27 años.
  • Por otro lado, entre 2016 y 2017 murieron en CABA y Conurbano bonaerense al menos 13 mujeres en hechos de femicidio que involucraron a efectivos de las fuerzas de seguridad. En 10 casos, se trata de varones policías que asesinaron a sus parejas. En 6 de estos 10 casos, la mujer asesinada también era policía. En los 3 casos restantes, se trata de mujeres policías muertas por parejas o ex-parejas que no pertenecían a las fuerzas.


  • La serie estadística muestra que la mortalidad policial está claramente asociada a las intervenciones fuera de servicio. En el acumulado total de policías muertos en hechos violentos en CABA y GBA entre 1996 y 2017, el 74% son casos de policías que estaban fuera de servicio. En 2017 esa tendencia se mantuvo, aunque la brecha entre cantidad de funcionarios muertos fuera de servicio y en servicio se achicó por un leve aumento en la cantidad de policías muertos en servicio, 14 en total, el número más alto desde 2009. Ese aumento se explica por el incremento en la cantidad de efectivos de la Policía de la Ciudad que murieron en servicio en la CABA durante 2017: 7 en total. En el Conurbano, murieron en servicio 5 efectivos de las policías bonaerenses, 3 de ellos integrantes de policías locales.


  • Si bien la cantidad de policías muertos en servicio fue mayor en CABA que en el Conurbano en 2017, los policías muertos fuera de servicio (que constituyen la mayor parte) siempre se concentran en el Conurbano, y esto porque en general los policías que trabajan en la CABA viven en el Conurbano. Así, en 2017 la Policía de la Ciudad tuvo 5 efectivos muertos fuera de servicio, uno de ellos en CABA y 4 en el Conurbano. Las policías de la Provincia de Buenos Aires tuvieron nueve efectivos muertos fuera de servicio en el Conurbano (6 de la Policía Bonaerense y 3 de policías locales) y las fuerzas federales tuvieron 4 muertos fuera de servicio (3 de la Policía Federal y uno de Prefectura), todos ellos en el Conurbano.

Método para relevar la información
Las crónicas recolectadas son aquellas referidas a todos los hechos de violencia de los cuales resultan muertes y lesiones de personas causadas por miembros de las instituciones policiales y fuerzas de seguridad, así como las muertes o lesiones sufridas por ellos.

Para la construcción de esta base de datos se utiliza como fuente los periódicos de mayor circulación del país: Clarín, La Nación, Página /12 y Crónica. Además, y en forma complementaria, se vuelcan en ella datos provenientes de diarios locales, partes policiales, sumarios, causas judiciales, etc.

Procesamiento de la información
La información cargada en la base se actualiza diariamente y se guarda automáticamente todas las noches. El procesamiento de los datos relevados se realiza con SPSS Statistics.

Publicación y accesibilidad de la información
Publicación periódica de los resultados de procesamientos en diversos informes. Accesibilidad por medio de pedidos inter-institucionales, de investigadores independientes, de periodistas, etc.

Evaluación
Factores sub-cuantificados: debido a su origen, los datos primarios son ilustrativos pero no exhaustivos. Esto es así porque la publicidad de los hechos de violencia está sujeta a una serie imponderable de circunstancias típicas de las rutinas de producción periodística. Es posible que se genere sub-registro de hechos violentos de menor gravedad incidiendo, por lo tanto, en una sub-cuantificación de los heridos. A su vez, es esperable que exista una publicación de todos los hechos donde se generaron víctimas entre los funcionarios de las fuerzas de seguridad. Por el contrario, pueden no llegar a publicarse hechos donde solo se presentan víctimas particulares.

La base de datos se actualiza con la información posterior que puede aparecer en los medios (por ejemplo: defunción de un herido grave). En el caso que estas muertes no se publiquen se genera un sesgo en la información que será mayor, por la difusión de las noticias, en las víctimas particulares que en las de funcionarios de fuerzas de seguridad.

Otros problemas de la información: la fuente que se utiliza restringe el tipo de información sobre los usos de la violencia por parte de las instituciones policiales y fuerzas de seguridad. Así, los casos de tortura y apremios ilegales rara vez son publicitados en los periódicos. Cuando lo son, por lo general es porque aparecen asociados a otras circunstancias tales como las muertes, lesiones graves o desaparición de la víctima.

La generación de noticias periodísticas parte, en muchos casos, de los informes policiales. Debido a esto, es factible que la información sobre el relato de los hechos se ajuste a la visión de sus redactores originales. Además, en algunos casos no se cuenta con la información completa respecto a datos de las víctimas particulares o de los funcionarios que participaron en los hechos de violencia.

Tipología de hechos

    • a) Enfrentamiento: aquellos casos en que las lesiones de particulares o de funcionarios/as de instituciones de seguridad son producidas en hechos en los que, conforme al relato periodístico, hubo un enfrentamiento armado.
    • b) Bajo custodia policial: Esta categoría se define principalmente por el lugar en donde ocurrieron los hechos. Cuando ocurre en espacios bajo custodia policial, ya sea en comisarías y/o móviles policiales durante un traslado.
    • c) Represión de protesta social: refiere a la situación de manifestación social en que la violencia se produce.
    • d) Ejecución: Los casos de “ejecuciones” son aquellos conocidos públicamente como “gatillo fácil”, es decir, casos de asesinatos en tanto demostración de poder o impunidad y que suponen alevosía.
    • e) Negligencia funcional: Se utiliza en aquellos casos en los cuales la causa de la muerte o lesión no puede imputarse a un exceso de fuerza, sino fundamentalmente a falta de cuidado por parte del/a funcionario/a de seguridad.
    • f) Uso particular de la fuerza: comprende aquellas situaciones en las que el/la funcionario/a provoca la muerte o lesión de otra persona por motivos que, conforme al relato de los hechos, son personales y no guardan relación alguna con su función. Estas acciones se incluyen en el análisis dado que denotan la actitud violenta o de impunidad del/a funcionario/a.
    • g) Operativo / razzia: implica un accionar desplegado contra grupos específicos, por ejemplo migrantes o vendedores ambulantes, allanamientos u otros operativos en canchas de fútbol, locales bailables, entre otros.
    • h) Funcionario/a muerto/a o herido/a por motivos particulares: Se utiliza esta categoría para consignar muertes o heridas de funcionarios/as por motivos aparentemente ajenos a su función.
      i) Violencia en cárceles: Esta categoría se define principalmente por el lugar en donde ocurrieron los hechos, esto es, en espacios penitenciarios.