Arte y DD.HH.

Desde 2016 promovemos iniciativas que buscan hacer más efectivas las acciones de defensa y promoción de los derechos humanos. Sumamos, entonces, la mirada del arte a las estrategias tradicionales como el litigio estratégico, la investigación, la incidencia en políticas públicas y la formación.

La Argentina es reconocida como líder en el movimiento internacional de los derechos humanos y el CELS, con sus casi 40 años de trayectoria, está en el corazón de este movimiento. Desde su fundación en 1979, pasó de ser un pequeño pero potente agrupamiento de víctimas del terrorismo de Estado para transformarse en una organización integrada por un conjunto amplio y diverso de profesionales militantes. Supo adaptarse a cambiantes realidades políticas y necesidades sociales y llevar adelante las transformaciones institucionales necesarias para ser hoy una organización nacional de derechos humanos, con una perspectiva regional y una voz global.

Nos encontramos, sin embargo, frente a un nuevo punto de inflexión. En todo el mundo, las violaciones de los derechos humanos son exacerbadas por la desigualdad social y económica extrema y por respuestas estatales que son ineficaces, en el mejor de los casos, y violentas, en el peor. En este contexto, la comunicación de la agenda de derechos humanos resulta un desafío permanente.

A través de sus creaciones, los y las artistas son capaces de denunciar la injusticia y la desigualdad, desafiar el statu quo y sintetizar problemáticas complejas lo que, combinado con la dimensión poética del arte, facilita un acercamiento a lo que los derechos humanos representan. El arte tiene la capacidad de inspirar y generar empatía entre receptores y usuarios del arte a los que las organizaciones de derechos humanos no siempre llegan.

La literatura, el cine y el video, el teatro, la fotografía, las artes plásticas, la danza, entre otras formas artísticas, han constituido una herramienta, provisto soporte, contexto y motivo de una diversidad de formas de memoria, denuncia y reflexión sobre los derechos humanos en la Argentina. Sin embargo, a pesar de que muchos artistas trabajan inspirados por su preocupación en los mismos problemas sociales que guían el trabajo del CELS, el potencial de esta alianza estratégica todavía se encuentra poco explorado.

La intersección entre el activismo en derechos humanos y el arte tuvo como antecedente significativo la experiencia de “Arte por derechos humanos”, de 2010, y se apoya en el rol institucional del CELS en el Parque de la Memoria, que alberga el Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado.

Conozca las actividades en este enlace.

*Foto: Marcelo Brodsky, Retratos superpuestos, 2017.