Responsabilidad empresarial: comienza el juicio a un exgerente de Mercedes Benz

Juan Tasselkraut está acusado de ser partícipe necesario de los secuestros en 1977 de Héctor Ratto y Diego Núñez, dos trabajadores y activistas sindicales de la planta de González Catán. Las audiencias comienzan el 22 de octubre.

El exgerente de producción de la empresa Mercedes Benz Juan Ronaldo Tasselkraut comenzará a ser juzgado este 22 de octubre. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1 de San Martín determinará su responsabilidad como partícipe necesario del delito de privación ilegítima de la libertad de Héctor Aníbal Ratto y a Diego Eustaquio Núñez, el 12 y 13 de agosto de 1977. Ambos eran trabajadores de la planta fabril de Mercedes Benz ubicada en la localidad de González Catán, partido de La Matanza, provincia de Buenos Aires. Núñez permanece desaparecido.

El día de su secuestro, Ratto se encontraba dentro de la fábrica. Luego de una asamblea, distintos jefes intentaron sin éxito que saliera de la planta. Uno le dijo que había recibido un llamado de su casa; otro, que tenía permiso para irse y un tercero le pidió que lo acompañase a vigilancia. Ratto no creyó las excusas y se negó a retirarse. Finalmente, fue el gerente de producción Tasselkraut quien lo llamó a su oficina. El objetivo era retenerlo y asegurar que fuera secuestrado. 

Ratto sobrevivió y declaró en el Juicio a las Juntas, en 1985: “Tasselkraut me dijo que efectivamente no había ningún llamado de mi casa, que habían venido a detenerme dos personas que estaban de civil, que él no quería que hubiera alboroto en la planta. Me pidió que lo acompañara a su oficina y me garantizaba que si no me llevaba personal uniformado, no iba a permitir que me sacaran de ahí adentro. Fui hasta la oficina y allí había dos personas de civil que dijeron ser policías, les pregunté cuál era el motivo por el que me reclamaban y me dijeron que no sabían, que ellos recibían órdenes y que tenían que llevarme y que no sabían ni por qué ni de quién venía. Estuvimos más o menos dos horas hasta que vino personal del Ejército a llevarme”. 

Un camión militar trasladó a Ratto hasta la comisaría de Ramos Mejía donde fue alojado en un calabozo. Allí permaneció durante cinco días. El 17 de agosto le hicieron creer que recuperaría su libertad, pero fue encapuchado, esposado y colocado en el baúl de un auto que lo transportó hasta el centro clandestino de detención de Campo de Mayo, conocido como “El Campito”. Allí estuvo secuestrado hasta el 2 de septiembre de 1977, fecha en que fue trasladado a la Comisaría de Ramos Mejía, donde permaneció hasta el 8 de marzo de 1979, cuando fue liberado.

Testimonio de Héctor Ratto, en 2019, luego de declarar en la causa Campo de Mayo:

Diego Eustaquio Núñez era trabajador y activista gremial de Mercedes Benz. Fue parte del “Grupo de los nueve”, un sector que cuestionaba a la conducción del sindicato SMATA y que en octubre de 1975 había estado al frente de un cese de tareas por mejoras laborales, que terminó con el despido de 115 operarios, entre ellos Héctor Ratto. La reacción al despido masivo fue una huelga de 22 días que logró la reincorporación de todos los trabajadores. 

Núñez fue secuestrado el 13 de agosto de 1977, en su domicilio. Su compañero Ratto declaró que, mientras era retenido en la oficina del gerente, presenció cómo Tasselkraut le informaba por teléfono a los militares la dirección de Núñez. Al día siguiente lo fueron a buscar. 

Nuñez también estuvo secuestrado en “El Campito”, donde permaneció alojado hasta el 31 de agosto de 1977, cuando fue trasladado a un lugar desconocido. Continúa desaparecido.

El rol de Tasselkraut

Según la imputación de la fiscalía y las querellas, Tasselkraut fue “pieza indispensable” e “indudablemente esencial” para el secuestro de Ratto y Núñez. “Sin la ayuda del gerente de producción, los militares se habrían visto impedidos de identificar quiénes eran aquellos delegados más problemáticos para la empresa que se encontraban vinculados con los reclamos laborales y relacionados con las organizaciones gremiales”.  

Durante los meses previos a los secuestros e, incluso, desde antes del golpe, los trabajadores mantenían un fuerte conflicto con la patronal. Reclamaban por las malas condiciones de trabajo, la falta de climatización de los espacios laborales, los ritmos de producción elevados, así como por los salarios y el premio por productividad que la empresa buscaba imponer a toda costa y los trabajadores rechazaban, entre otras.

Por su parte, el personal directivo de la empresa automotriz tenía íntima relación con la cúpula militar y Mercedes Benz se encontraba dentro de las veinte empresas de mayor facturación del país, con el Ejército Argentino como uno de sus principales clientes. 

Durante la dictadura, fueron secuestrados 18 trabajadores de Mercedes Benz, todos vinculados con la actividad sindical. Solo tres sobrevivieron. 

En esta causa contra el gerente Tasselkraut el CELS interviene como querella institucional. También participan Pablo Llonto y Elizabeth Gómez Alcorta, en representación de las víctimas, y la Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.

Las audiencias van a ser los días jueves por la mañana, de manera presencial en la sala de juicios complejos de la jurisdicción de San Martín en la calle Pueyrredón 3728. También serán transmitidas por el canal de YouTube de La Retaguardia.


Más información sobre responsabilidad empresarial durante la dictadura en el micrositio cels.org.ar/especiales/empresas-y-dictadura/


Ilustración: Azul Blaseotto