¿Qué sucede cuando los niveles de vacunación en la población comienzan a descender? La respuesta es sencilla: las enfermedades vuelven. Actualmente, la caída en las tasas de inmunización responde a un fenómeno multicausal: la reticencia a la vacunación y las barreras de acceso se mezclan con el aumento de circulación de información errónea y mensajes y contenidos descontextualizados en medios y redes sociales.
Sobre este escenario, elaboramos un informe especial sobre el estado de las políticas de vacunación y su vinculación con el aumento de enfermedades en el que recabamos datos y analizamos la problemática y sus consecuencias.
Durante el periodo 2015 – 2024 la Argentina comenzó a mostrar una caída generalizada en las tasas de inmunización. Menos del 74% de los niños terminó las tres dosis antipolio en 2023, lejos del 95% requerido. Estos niveles son críticos frente a los umbrales de inmunidad comunitaria. Enfermedades muy transmisibles como el sarampión requieren al menos 95% de cobertura de vacunación con dos dosis de vacuna para evitar brotes.
La desinformación y los discursos “antivacunas” prosperan cuando el Estado se retira. En los últimos años, no hubo mucha oposición desde el Estado a la circulación de mensajes que exageran los riesgos de la vacunación, minimizan sus beneficios o la presentan como una opción meramente individual. La evidencia científica, que requiere explicación, contexto y repetición, compite en clara desventaja frente a consignas emocionales y teorías conspirativas que apelan al miedo o a la desconfianza.
La vacunación y las políticas de prevención son una obligación y responsabilidad del Estado, que exige acciones activas, universales y sostenidas.
Foto: Gala Abramovich / CELS

